Jen Looper es una tecnóloga creativa a la que le gustan la naturaleza, las plantas y los jardines acogedores, y construyó un cyberdeck de estética cottagecore para hacer trabajo de campo en el sentido literal. El proyecto lo destacó el blog de Arduino el 6 de octubre.

Un cyberdeck no tiene por qué ser un bloque macizo de aluminio y plástico que persigue la estética del futurismo de casetes de los años ochenta. Puede ser lo que su constructor quiera, y ese es justamente su atractivo.

Como estética, el cottagecore gira en torno a un ambiente rústico y acogedor. Como subcultura, se trata de una sustentabilidad cómoda y de la "vida lenta". B.L.O.O.M. (Bridging Local Observations, Openly Mapped) es un cyberdeck pensado para reunir todo eso. Looper lo construyó para tomar notas de campo sobre plantas y animales de su región, en la línea del registro descriptivo y la clasificación taxonómica que hacían los naturalistas victorianos.

Un neceser en vez de una caja de aluminio

La construcción física es lo opuesto a lo que suele verse en la comunidad de los cyberdecks. La carcasa es un train case, una pieza tradicional de equipaje que se usa para llevar cosméticos y artículos de aseo. Todo el hardware va acomodado adentro, y sobra espacio para algunas libretas de papel.

El hardware se compone de una Arduino® UNO Q de 4 GB, una pantalla HDMI de 5 pulgadas, un teclado Bluetooth, un mouse Bluetooth y una batería externa que alimenta todo el conjunto. Tiene también una cámara USB y un micrófono USB, que sirven para recolectar datos.

¿Qué hace en terreno?

Para eso se conecta con una aplicación complementaria, Field Notes, que ordena los datos en el formato Grinnell, el método de libreta de campo que usan los naturalistas. También puede correr modelos de IA locales directamente en la UNO Q para ayudar en ese trabajo.

Como ejemplo, Looper usó la integración de Edge Impulse en Arduino App Lab para crear un modelo propio que reconoce especies de aves por su canto.

Es una función que los naturalistas victorianos ni siquiera habrían podido imaginar, y Looper la consiguió con un presupuesto modesto. De paso demostró que un cyberdeck puede tener cualquier forma.