Pese a los avances recientes de otras formas de diseño asistido por computador, la confiabilidad de los autorouters de PCB sigue en duda. El lado bueno es que, como no dependen de enormes volúmenes de datos de entrenamiento, un programador decidido puede plantearse escribir uno. Para quien quiera intentarlo, James Bowman recomienda una opción poco habitual, usar una grilla de diseño hexagonal.

¿Cómo funciona el autorouter de CuFlow?

Bowman construyó su propio autorouter dentro de su programa de diseño de PCB, CuFlow. El enfoque es bastante directo. Representa la placa como una grilla de celdas y usa el algoritmo de Lee para encontrar las rutas más cortas entre celdas conectadas.

El programa partió con una grilla cuadrada.

Seis vecinos a la misma distancia

La grilla hexagonal trajo algunas ventajas. La principal es que cada celda tiene seis vecinos equidistantes, en vez de cuatro. Una grilla cuadrada llega a ocho vecinos si se aceptan las diagonales, pero esos quedan a otra distancia. Con seis vecinos a la misma distancia, el ruteo puede ser más denso.

Además, un hexágono se parece más a un círculo que un cuadrado. Por eso, con las mismas reglas de distancia mínima entre pistas, las celdas pueden ser más chicas, y el autorouter logra meter más pistas en el mismo espacio.

Cuándo conviene armar uno propio

Hackaday ya había mostrado otro autorouter hecho en casa, aunque lo más común es conectarse a una herramienta externa. El problema se complica bastante cuando entra en juego el ruteo de PCB de alta velocidad. Ahí, construir un autorouter propio se vuelve mucho más difícil.