Una Raspberry Pi que se vendía en 15 dólares hoy se consigue en 60, cuatro veces su precio anterior. Lo escribe Shaheer Khan en makeuseof.com, en un artículo que Electronics Weekly recogió el 15 de septiembre de 2026. Las placas de cómputo de placa única, las SBC, están tan caras que incluso modelos de casi una década cuestan más que nunca.

El factor que empuja el alza no es la inflación. Es el auge reciente de la inteligencia artificial, que está borrando la razón misma por la que estas placas existían.

¿Por qué una placa barata subió tanto?

El efecto bola de nieve de los precios más altos de NAND y DRAM levantó también el precio de componentes menores, como condensadores, placas de circuito impreso y los elementos de la etapa de alimentación. Más allá de los computadores convencionales, las consolas y los teléfonos, las SBC se llevaron el golpe más duro.

PlacaPrecio anteriorPrecio actual
Raspberry Pi, el modelo de entrada15 dólares60 dólares
Raspberry Pi 5 de 8 GBcerca de 80 dólares175 dólares
Banana Pi BPI-M4 Zerocerca de 30 dólaresentre 90 y 115 dólares

Que un producto tan barato duplique su precio parece raro a primera vista. Pasa porque los fabricantes ya operaban con márgenes delgados en estas placas económicas, y ahí un cambio de un dólar borra la utilidad completa.

A eso se suma que el mercado de memoria quedó competitivo y sin mucho para repartir. Los fabricantes de SBC tienen menos acceso a la cadena de suministro que actores grandes como ASUS o HP, y con órdenes más pequeñas los precios les salen todavía más altos. Los márgenes delgados los dejan especialmente expuestos, y los diseños antiguos, ya fijados, no dan espacio para compensar el costo de la memoria.

Los fabricantes chicos son los que más pierden

El mercado de SBC no está muerto, solo dejó de ser lo que era. Los golpes más fuertes se los llevan los fabricantes más pequeños, como Banana Pi, Radxa y Orange Pi. La BPI-M4 Zero supera los 90 dólares aunque compite con la Raspberry Pi Zero 2 W, que se vende en 15 dólares.

Raspberry Pi aguanta mejor por dos motivos. Tiene un inventario grande que le alcanza para al menos algunos años, y sus modelos económicos usan memoria LPDDR2, más fácil de conseguir que las versiones nuevas.

¿Qué alternativa queda barata?

Incluso en la gama alta aparecieron opciones. Un modelo basado en Intel N100 con 16 GB se consigue cerca de los 200 dólares, 105 dólares más barato que su competidora, la Raspberry Pi 5 de 16 GB.

Entre las opciones x86 de gama media que cuestan menos que las Raspberry Pi con procesador ARM están la LattePanda IOTA y la Youyeetoo X1. Para proyectos más chicos, como sensores de domótica, las placas ESP32 siguen siendo baratas y resuelven el trabajo.

El horizonte llega hasta 2027

La situación de la memoria no mejora pronto. Las mismas condiciones se esperan durante 2027 y más allá. Fabricantes de DRAM como Samsung, SK Hynix y Micron tienen pedidos comprometidos hasta 2027, y en algunos casos más lejos.

El cuadro empeora a medida que los fabricantes se quedan sin inventario. La inflación al alza y los gravámenes adicionales aplicados a China afectan a ciertas SBC, porque China es el centro de fabricación de estas placas.

Aun así, las SBC se siguen vendiendo bien, porque la gente está obligada a acomodarse a precios nuevos en todos los computadores. Raspberry Pi vendió 7,6 millones de unidades en 2025, un alza de 9% interanual según cifras de la propia empresa, con los precios ya subidos. Khan espera que las SBC x86 ganen terreno a medida que los procesadores ARM se encarezcan.