Tras meses de intensas negociaciones con el Departamento de Comercio de Estados Unidos, Jensen Huang, CEO de Nvidia, ha logrado luz verde para suministrar su chip H200 a clientes estratégicos en China. Esta GPU, pieza clave para el desarrollo de inteligencia artificial, es ahora accesible para diez empresas locales, entre las que destacan Alibaba, Tencent, ByteDance y JD.com, marcando un hito en un mercado altamente regulado.

La autorización también abarca a distribuidores clave como Lenovo y Foxconn, consolidando una victoria parcial para la compañía estadounidense. Esta medida se produce apenas dos meses después de que el Gobierno de EEUU confirmase una tregua en la guerra de chips, permitiendo a Nvidia mantener su presencia comercial en el gigante asiático.

¿Por qué el Departamento de Comercio no logra frenar el acceso militar?

La tranquilidad para Nvidia podría ser efímera. Según reportes de Bloomberg, al menos siete universidades chinas con profundos vínculos en la industria de defensa y el sector militar están intentando hacerse con el H200. Estos datos, extraídos de registros de contratación pública, sugieren que la demanda de hardware de alto rendimiento excede los canales comerciales autorizados.

El siguiente gráfico ilustra la comunicación oficial de la empresa respecto a su hardware de centro de datos, el cual está bajo estricta vigilancia internacional.

Newsletters Xataka Xtra
Newsletters Xataka Xtra

Esta imagen muestra el material promocional de la newsletter técnica de Xataka, donde se analiza semanalmente la compleja geopolítica de los semiconductores y su impacto en la industria global.

El alquiler remoto: ¿la brecha definitiva en las sanciones?

Existe un creciente grupo de presión en Washington, liderado por figuras como Chris McGuire del Consejo de Relaciones Exteriores, que sostiene que priorizar los intereses de Nvidia sobre la ventaja tecnológica de EEUU es un error estratégico. La preocupación principal es que el uso de estos chips por entidades chinas, como la Universidad de Beihang o la Universidad Politécnica del Noroeste, acelere el desarrollo de capacidades militares.

Ambas instituciones, parte de los "Siete Hijos de la Defensa Nacional", han sido sancionadas por el Gobierno de EEUU. Pese a esto, los registros indican que están utilizando una táctica elusiva: el alquiler de tiempo de uso en servidores equipados con chips de Nvidia. En lugar de importar el hardware, acceden a su potencia de cómputo de forma remota, una estrategia que las autoridades estadounidenses aún no logran bloquear efectivamente.

Para profundizar en el hardware, se puede consultar la ficha técnica oficial en la web de Nvidia.

Este esquema de acceso remoto plantea un desafío regulatorio sin precedentes, ya que la prohibición de exportación de silicio físico no impide necesariamente el consumo de servicios de procesamiento en la nube. Vía Xataka.