El rechazo público contra los data centers se ha centrado en su consumo de agua y energía, y ahora NVIDIA está destacando su afirmación de que el diseño de referencia para un data center totalmente refrigerado por líquido en la generación Rubin "eliminó cantidades masivas de uso de energía y prácticamente todo el uso de agua".

Aun así, el anuncio no aborda todas las preocupaciones en torno a los data centers de IA, incluyendo la construcción de las instalaciones y los requerimientos de generación eléctrica que demandan estos complejos enormes. Como apuntó Gizmodo, el blog post de NVIDIA tampoco menciona el costo de construir un data center de este estilo frente a uno con refrigeración por aire menos eficiente, aunque afirma que "todos los proveedores cloud y operadores de data centers que construyen para Rubin están haciendo la transición".

¿Cómo se logra el ahorro de agua?

Las ganancias de eficiencia se deben en parte a operar los servidores de IA más calientes, llegando hasta los 45 grados Celsius (113 grados Fahrenheit). En un reporte reciente, Amazon también destacó tolerancias térmicas más altas como parte de la estrategia para hacer más eficientes sus data centers, mayoritariamente refrigerados por aire.

Con el sistema de NVIDIA, "el calor se captura directamente en el chip y se transporta por loops líquidos operando a temperaturas mucho más altas, lo que permite que los enfriadores secos en el exterior rechacen el calor de manera eficiente durante gran parte del año", con mucha más flexibilidad frente a la temperatura del aire ambiente.

¿Cuánto agua se ahorra exactamente?

Según el head de sustentabilidad de NVIDIA, Josh Parker, el diseño de referencia lleva el uso de agua "desde aproximadamente 2,6 millones de galones por megawatt al año en los sistemas convencionales basados en torres de refrigeración a casi cero — hasta una reducción del 100%".

Convertido a unidades métricas, son cerca de 9.842 metros cúbicos por megawatt al año que dejarían de evaporarse en cada planta de IA conectada al estándar Rubin. Para dimensionar: un data center hyperscale promedio consume entre 100 y 300 MW, lo que equivale a entre 985.000 y 2,95 millones de metros cúbicos anuales solo en refrigeración — el equivalente al consumo doméstico de 6.500 a 19.500 hogares chilenos.

¿Por qué importa para LatAm?

Chile lleva más de una década de megasequía en la zona central y el debate por el agua en data centers ya escaló al frente regulatorio: Google congeló en 2022 su data center en Cerrillos por la oposición vecinal y el Servicio de Evaluación Ambiental lo obligó a rediseñarlo. Si Rubin cumple lo que promete, los operadores que planean infraestructura de IA en Quilicura, Lampa o Colina tendrán argumentos técnicos concretos para licencias ambientales que hoy serían inviables con la generación anterior de aceleradores.

¿Qué falta resolver?

La transición tiene costos no declarados. NVIDIA no publicó el delta de CAPEX entre un data center refrigerado por líquido y uno por aire, ni cómo se reparte ese costo entre operador, hyperscaler y cliente final. Tampoco aborda el consumo eléctrico, que sigue siendo el cuello de botella estructural: data centers de IA están empujando a Microsoft, Google, Amazon y Meta a firmar acuerdos de generación nuclear que tomarán entre 5 y 10 años en concretarse.

El reportaje original es de Stevie Bonifield para The Verge.