¿Por qué Nvidia apuesta todo a la fotónica?
Nvidia está ejecutando una transformación radical en su infraestructura de inteligencia artificial. Mientras desarrolla la plataforma Vera Rubin, compuesta por CPU y GPU de nueva generación para entrenamiento e inferencia, la compañía ha puesto su foco estratégico en el cambio de paradigma de estas plataformas: la fotónica. Esta tecnología, que ya se fabrica a gran escala, promete ser el pilar de la infraestructura en los centros de datos modernos.
La industria se encuentra ante una encrucijada técnica donde el cobre, material estándar para la interconexión, está llegando a sus límites físicos de densidad y velocidad. Para ilustrar la complejidad de esta transición, a continuación se detalla cómo la óptica coempaquetada (CPO) redefine la arquitectura de los servidores.

El concepto de CPO (co-packaged optics) permite que los componentes fotónicos se integren directamente junto al chip de procesamiento dentro del mismo encapsulado. Actualmente, los datos viajan por cobre, pero ante la necesidad de conectar clústeres de miles de procesadores, la luz se vuelve indispensable.
¿Qué impacto tendrá la producción masiva de CPO?
Nvidia ha invertido 4.000 millones de dólares en empresas especializadas, y según afirmaciones recientes de su directiva, la producción en masa ha comenzado. Tras enviar las unidades Spectrum-X a socios estratégicos a inicios de año, la compañía escalará el suministro durante el segundo semestre.
El éxito de este despliegue depende de alianzas clave, destacando a TSMC, que lidera el segmento de fabricación y consolida su posición en fotónica. La ventaja es monumental: Nvidia proyecta un aumento de 10 veces en el rendimiento de transmisión y una reducción del 30% en el consumo energético.
¿Cuáles son los riesgos geopolíticos de esta tecnología?
La dependencia del fosfuro de indio, material crítico para los láseres de estas interconexiones, genera incertidumbre. China, con el respaldo de Huawei, controla gran parte de la cadena de suministro. Existe el temor de que el gigante asiático utilice este dominio como medida de presión, similar a su política con las tierras raras, pudiendo cortar el grifo de materiales esenciales.
La escasez actual de transceptores ópticos ya supera la oferta en un 30%, lo que podría generar un cuello de botella logístico crítico para la industria de la IA global.
Imagen | Laura Ockel
La fotónica representa el futuro de la arquitectura de centros de datos, marcando el fin de la era del cobre.
Vía Xataka.




