Un cactus con cara de deprimido cuando le falta agua y feliz cuando lo riegan. Esa es la idea de Object-Agent Twins (OATs), el sistema que Daehwa Kim y Chris Harrison desarrollaron en la Universidad Carnegie Mellon para que los objetos de la casa expresen lo que necesitan a través de personajes animados, según Hackster.io.
Los aparatos inteligentes del hogar suelen avisar con notificaciones en el teléfono o con un indicador en el propio equipo. Un termostato muestra la temperatura y un sensor de maceta manda un aviso cuando la tierra se seca. Son interfaces útiles, pero fáciles de ignorar. La propuesta de los investigadores toma como modelo a las mascotas virtuales tipo Tamagotchi. Cada OAT es un dispositivo pequeño que se fija a un objeto cualquiera y muestra un personaje generado por IA cuyas emociones cambian según lo que detectan sus sensores. Una patineta, por ejemplo, aparece aburrida cuando nadie la usa y entusiasmada cuando alguien se sube.
¿Qué hardware lleva cada OAT?
Cada unidad se arma sobre una placa de desarrollo Waveshare ESP32-S3 con una pantalla de tinta electrónica de dos colores y 1,54 pulgadas. Suma un sensor de temperatura y humedad SHTC3, un micrófono que mide el nivel de ruido y una placa de expansión propia para conectar más sensores. Los investigadores hicieron módulos para detectar movimiento, presencia, intensidad de luz y humedad del suelo.
Una batería de polímero de litio de 1.100 mAh alimenta el equipo durante cerca de una semana, según la combinación de sensores. La electrónica va dentro de una carcasa impresa en 3D y el dispositivo completo cuesta menos de 20 dólares en piezas. Cada sensor opcional cuesta menos de 5 dólares.
¿Cómo se configura el personaje?
El usuario entra a una interfaz web, describe el objeto, elige los sensores y define qué condiciones son deseables y cuáles no. Con eso, los modelos Gemini de Google generan un personaje en pixel art, sus comportamientos y 12 expresiones emocionales, que van desde entusiasmado y feliz hasta frustrado y deprimido.
En operación, el ESP32-S3 despierta cada dos segundos para leer los sensores. Una detección de anomalías local decide cuándo las condiciones cambiaron lo suficiente como para justificar una actualización. Así se evitan transmisiones inalámbricas innecesarias y se ahorra batería.
Cuando hace falta actualizar, el dispositivo envía las lecturas actuales y el historial a un servidor en la nube. Gemini compara esos datos con los comportamientos configurados para el objeto, elige la emoción y la devuelve al equipo, que muestra la animación correspondiente en la pantalla de tinta electrónica.
Lo que pasó en la prueba de siete días
Para evaluar el sistema, el equipo reclutó a 12 participantes que crearon OATs para refrigeradores, plantas, mancuernas, una cafetera y una impresora 3D. Todos lograron configurar su dispositivo, en unos 15 minutos de promedio, y después lo usaron durante una semana.
Los resultados sugieren que darles personalidad a los objetos cambia la forma en que la gente se relaciona con ellos. Algunos participantes modificaron sus rutinas para mantener contentos a sus OATs. Hicieron ejercicio con más frecuencia, cuidaron mejor las plantas y ordenaron el refrigerador. Otros contaron que se sentían culpables cuando su objeto aparecía triste.
El estudio también encontró limitaciones. Algunas expresiones emocionales resultaban confusas, y hubo usuarios que manipularon las lecturas de los sensores solo para que su personaje se viera feliz.




