NASA anunció este martes la selección de tres compañías que aterrizarán cuatro nuevas misiones en la Luna a fines de 2028 como parte del programa Moon Base. Astrobotic, Firefly Aerospace e Intuitive Machines entregarán cargas científicas de NASA en la superficie lunar, en el marco de la construcción del primer outpost humano permanente sobre otro cuerpo celeste.
Distribución de los contratos
Los adjudicaciones totalizan cerca de USD 590 millones vía la iniciativa CLPS (Commercial Lunar Payload Services), la columna vertebral logística del Moon Base:
- Astrobotic: USD 297,9 millones para dos entregas.
- Firefly Aerospace: USD 144,2 millones para una entrega.
- Intuitive Machines: USD 148,3 millones para una entrega.
Cada empresa usará versiones actualizadas de landers ya volados para acelerar la cadencia de misiones. La lógica es reducir el riesgo de ingeniería nueva y capitalizar en las lecciones aprendidas de vuelos anteriores.
"Estos nuevos contratos con nuestros socios comerciales, por casi USD 600 millones para aterrizar más misiones en la Luna con cargas científicas, demuestran nuestro compromiso con acelerar el esfuerzo de establecer una presencia de largo plazo en la superficie lunar", dijo Lori Glaze, associate administrator del Human Spaceflight Mission Directorate en la sede de NASA en Washington.
PROMISE, el rover híbrido Perseverance-Curiosity
Con 17 entregas lunares planificadas entre múltiples proveedores, NASA también abrió nuevas oportunidades para que la industria estadounidense contribuya al Moon Base. La agencia está evaluando enviar a la Luna al PROMISE (Polar Rover for Observation, Mapping, and In-Situ Exploration), un desarrollo de ingeniería híbrido derivado de los rovers marcianos Perseverance y Curiosity. El equipo de NASA definirá potenciales oportunidades para que PROMISE caracterice la superficie y el subsuelo lunar, y prospecte recursos.
Además, en los próximos meses NASA solicitará propuestas para landers que entreguen una demostración tecnológica de potencia y aviónica, un segundo manifiesto científico y un imager óptico para el Polo Sur. También abrirá una convocatoria para demostraciones tecnológicas del Moon Base y buscará una constelación de relay para comunicación y navegación entre elementos del outpost lunar y la Tierra.
Las tres cargas que van en cada lander
Cada entrega llevará tres instrumentos científicos idénticos, elegidos por su valor comparativo cuando se replican en distintos sitios de aterrizaje:
- SCALPSS (Stereo Cameras for Lunar Plume-Surface Studies): un arreglo de cuatro cámaras que usa fotogrametría estéreo para producir una vista 3D del impacto del plume del motor sobre el polvo lunar durante el descenso. Los datos alimentan modelos que predicen erosión y eyecta, críticos cuando los landers futuros sean más grandes y aterricen cerca unos de otros.
- LRA (Laser Retroreflector Array): un dispositivo pasivo del tamaño de una galleta, compuesto por ocho prismas de esquina cúbica de cuarzo montados en una cúpula de aluminio. Refleja láseres emitidos por orbitadores o landers para ayudarlos a determinar posición orbital o navegar durante el descenso. No requiere energía ni mantenimiento y funciona como marcador permanente de ubicación.
- LETS (Linear Energy Transfer Spectrometer): un radiómetro que mide la energía de la radiación espacial usando un detector de silicio de alta resolución. Provee datos sobre intensidad y tipo de radiación en la superficie lunar, información crítica para diseñar misiones más seguras y proteger astronautas en estancias de larga duración.
Por qué replicar los mismos instrumentos
"Al volar los mismos instrumentos en múltiples landers vamos a entender mejor los peligros potenciales durante el aterrizaje y a construir una red global de datos ambientales y marcadores de ubicación en la Luna", dijo Joel Kearns, deputy associate administrator para exploración en el Science Mission Directorate. "Es análogo a tener estaciones meteorológicas en distintos lugares de la Tierra".
Contexto del programa
El Moon Base es una iniciativa de exploración e infraestructura de largo plazo diseñada para habilitar una presencia humana sostenida en la superficie lunar, así como ampliar la actividad científica y comercial. Los contratos de junio, sumados a los 17 entregas ya en pipeline, apuntan a cerrar la brecha entre las misiones robóticas de Artemis y el establecimiento de infraestructura humana permanente antes de fin de década.
Más información sobre los planes del Moon Base disponibles en el portal oficial de NASA.




