La alemana Schaeffler, fabricante de rodamientos y componentes de movimiento, abrió en Taicang, China, una fábrica faro dedicada a la robótica humanoide, informó Robotics & Automation News el 26 de octubre. En unos 7.500 metros cuadrados reúne una línea de ensamblaje inteligente, un centro de entrenamiento y captura de datos, una plataforma de gemelos digitales y un centro de datos.
El edificio cubre todo el proceso, desde la prueba de habilidades sueltas de un robot hasta su uso en un entorno de fabricación real. La idea que vende Schaeffler es la de "humanoides que fabrican humanoides", o sea robots humanoides que ensamblan los módulos de articulación, actuadores incluidos, de la próxima generación de humanoides.
Con esta planta, Schaeffler arranca la producción en serie de esos componentes. Además ofrece a clientes y socios un lugar para entrenar y probar sistemas de IA física en condiciones industriales reales, con el objetivo de que la industria adopte humanoides.
Los pedidos ya suman 400 millones de euros
La empresa dice que la demanda acompaña. Hace poco anunció que sumó dos clientes nuevos de la región de la Gran China en el tercer trimestre de 2026, y con eso sus pedidos globales de robótica humanoide subieron a unos 400 millones de euros.
"Schaeffler quiere dar forma a la producción del futuro y convertirse en un proveedor líder y socio tecnológico preferido para la robótica humanoide", dijo Jochen Schröder, director de operaciones de Schaeffler.
"Con la fábrica faro de Taicang estamos creando algo que nunca se había visto en la red global de Schaeffler: un circuito cerrado de fabricación en el que humanoides ensamblan componentes para humanoides", agregó Schröder. "En la fábrica faro combinamos décadas de experiencia en manufactura con IA física y gemelos digitales. Con ella ampliamos nuestras capacidades en componentes clave para robots y llevamos la robótica humanoide de la teoría a la práctica industrial".
¿Qué hacen los humanoides en la línea?
El centro de la planta es una línea de ensamblaje que Schaeffler desarrolló para componentes de robots humanoides, entre ellos actuadores lineales y rotatorios. Seis humanoides trabajan en cinco estaciones. Preparan y ordenan las piezas, las unen, las inspeccionan, las etiquetan y las empaquetan.
Un gemelo digital funciona como réplica virtual de la línea y refleja sus procesos en tiempo real. Los sensores registran la precisión del ensamblaje, la duración de cada paso, el consumo de energía y el estado de los equipos. Los cambios se prueban y ajustan en digital antes de llevarlos a la línea real. Según la empresa, eso acorta los tiempos de desarrollo y hace la producción más estable.
Entrenamiento con las condiciones de 100 plantas
En paralelo, Schaeffler entrena robots humanoides para tareas industriales en el centro de entrenamiento y captura de datos. Las tareas incluyen inspección visual de piezas, empaque, manejo y transporte de material, movimiento de contenedores y reposición de material junto a la línea.
Los entornos de entrenamiento se basan en las condiciones reales de las cerca de 100 plantas que Schaeffler tiene en el mundo, así que las habilidades aprendidas se pueden probar y afinar directo en la línea de ensamblaje. El rendimiento de los robots mejora con datos enlazados de entrenamiento, simulación y producción.
"La industria china de robótica humanoide entra en un periodo de crecimiento rápido. Como empresa de tecnología de movimiento, Schaeffler está acelerando el desarrollo del ecosistema chino de robótica humanoide aprovechando sus capacidades locales de investigación y desarrollo, manufactura y colaboración industrial", dijo Yilin Zhang, director ejecutivo regional de Schaeffler para la Gran China. "La apertura de la fábrica faro de Taicang es otro paso importante en el compromiso de largo plazo de Schaeffler con China y en el desarrollo de su negocio de robótica humanoide".






