Por más altavoces que alguien meta en un sistema de sonido envolvente, los humanos seguimos teniendo (en general) solo dos oídos para escuchar esos sonidos. Eso significa que, para grabar, es posible crear sonidos tridimensionales increíblemente vívidos con apenas dos micrófonos, siempre que cada micrófono tenga acoplada una réplica física real de una oreja humana. Esto ayuda a preservar todas las cualidades del sonido tal como un humano real las experimenta, y como demuestra David Green, estos sistemas no necesitan ser caros.

¿Cómo se construye un sistema binaural?

Este build no se queda solo en los modelos de orejas humanas para capturar sonido. Las orejas de silicona van montadas sobre una cabeza de maniquí de telgopor, lo que aporta cierta aislación acústica entre los dos micrófonos, parecido a lo que hace una cabeza humana real. Las orejas se ubican en sus posiciones anatómicas con los micrófonos instalados por dentro, y todo el aparato queda fijado sobre una estructura de PVC con una cámara encima, de modo que el audio binaural se graba sincronizado con lo que David apunta.

Aunque tuvo problemas para interfacear los dos micrófonos usando tecnología del siglo XIX#3.5mm) en lugar de soldar todo directamente, el build finalmente quedó funcionando, y por apenas unos USD 70 totales. Sin embargo, el proyecto ya tiene cierta antigüedad, así que los precios pueden haber cambiado. Sigue siendo una excelente forma de producir sonido estéreo realista sin reventar el presupuesto, pero no es la única manera de lograr el objetivo.

¿Por qué funcionan los micrófonos binaurales?

El truco está en que la cabeza física entre los dos micrófonos genera diferencias de tiempo interaural (ITD) y diferencias de nivel interaural (ILD) entre los canales izquierdo y derecho. Esas dos pistas son las mismas que usa el cerebro para localizar fuentes de sonido en el espacio. Sin la cabeza intermedia, dos micrófonos separados no entregan suficiente diferencia entre canales para reconstruir la escena 3D.

Para que el efecto sea convincente, hay un detalle crítico: las cápsulas de micrófono electret deben ser omnidireccionales con respuesta de frecuencia plana. La direccionalidad tiene que venir de las orejas y la cabeza, no de los micrófonos mismos. Es exactamente el patrón opuesto al de un mic shotgun.

El sonido grabado con este setup recupera su realismo tridimensional solo si se escucha con audífonos. Por parlantes el efecto se pierde, porque cada parlante alimenta ambos oídos en vez de uno solo, rompiendo el "trasplante de oídos" que justificaba la grabación.