lcamtuf no es solo un fanático de las calculadoras, sino también un constructor hábil. Eso queda en evidencia en el fabuloso diseño de la Calcumator 2000, una calculadora electromecánica que usa lecturas de voltímetros como dígitos (más uno abajo para representar la posición del decimal). Hay muchas imágenes de alta calidad del proceso, así que vale la pena mirarlas.

Un homenaje a la era pre-siete segmentos
La Calcumator 2000 es una especie de carta de amor a una época en que la tecnología de display aún no producía nada realmente apto para calculadoras. Eso derivaba en diseños que hoy resultan irreconocibles frente a los dispositivos basados en display de siete segmentos que vemos habitualmente. La Calcumator 2000, en toda su gloria electromecánica, habría encajado perfecto en aquella era.
El aparato tiene todos los botones que uno esperaría de una calculadora simple y maneja un total de siete lecturas, una de las cuales actúa como punto decimal. La idea de usar voltímetros como display de dígitos venía de un trabajo anterior de lcamtuf, su reloj de voltímetros, con la misma atención al detalle en diseño y ensamblaje.
Un panel azul fresado en CNC
Vale la pena detenerse a admirar lo limpio que quedó el panel azul. lcamtuf lo hizo pintando una cara de un panel de acrílico, cortando las letras y el diseño en una fresadora CNC, y luego rellenando con pintura blanca. La profundidad de los cortes le da a los elementos blancos un curioso efecto multicapa que complementa muy bien el diseño. El proyecto incluye un video que muestra la calculadora en funcionamiento.
Contexto para makers en Chile y LatAm
Este tipo de proyecto es un excelente ejercicio de electrónica analógica para clubes y talleres: un voltímetro de aguja no es más que un galvanómetro que responde de forma proporcional a la corriente, así que "escribir" un dígito equivale a inyectar el voltaje justo para que la aguja marque de 0 a 9. Reproducirlo a escala educativa cuesta poco (medidores analógicos de panel se consiguen por unos pocos miles de pesos en tiendas de electrónica locales o mercados de segunda mano), y enseña de paso conversión digital a analógica, calibración y control de precisión. Frente a un display de siete segmentos que solo enciende o apaga, la aguja obliga a pensar en magnitudes continuas, un concepto que suele costar en la enseñanza de electrónica básica.




