La Comisión Europea prepara una propuesta de exención temporal para un fabricante chino de semiconductores, casi con seguridad Yangzhou Yangjie Electronic Technology, del 20º paquete de sanciones contra Rusia. La propuesta podría presentarse esta misma semana y aún requiere aprobación unánime de los 27 Estados miembros de la UE, según reportó Bloomberg.

Los fabricantes europeos de automóviles ya advirtieron que sin la derogación los inventarios de chips se agotarían en semanas, forzando paradas de producción en todo el continente. El sector llega a esta crisis con el respiro corto: aún no se recupera del golpe de la operación holandesa sobre Nexperia en octubre.

¿Por qué Yangjie es indispensable?

Yangjie, con sede en Yangzhou, no fabrica procesadores de vanguardia. Su negocio son los semiconductores de potencia: rectificadores, MOSFETs, IGBTs y dispositivos SiC. Componentes que no aparecen en titulares, pero que regulan corriente y administran energía en la electrónica del auto. Sin ellos, una línea de producción se detiene.

Dominik Zillner, CEO del distribuidor alemán Components at Service, dijo a Handelsblatt que perder a Yangjie como proveedor fue un golpe serio para una industria que dependía de la firma justamente para cubrir el agujero que dejó Nexperia. Noureddine Seddiqi, CEO de la distribuidora Sand & Silicon de Frankfurt, agregó que los stocks remanentes de chips Nexperia en sus clientes durarán "hasta julio u octubre" en el mejor caso.

¿Cómo se llegó hasta acá?

El 20º paquete de sanciones, adoptado hace menos de un mes, fue el más grande contra Rusia en dos años: incluyó 117 personas y entidades en sectores de energía, finanzas y militar-industrial. Yangjie entró al listado bajo la acusación de haber enviado más de 200 envíos de tecnología de doble uso a Rusia desde la invasión de Ucrania, con componentes hallados en drones y munición rusos.

El timing fue malo. La crisis de Nexperia, abierta en octubre cuando el gobierno holandés tomó control de la empresa desde su matriz china Wingtech, ya había forzado paradas temporales de producción en Honda, Volkswagen y Bosch. Beijing respondió con controles de exportación sobre la producción china de Nexperia. La industria europea buscó alternativas y aterrizó en Yangjie justo antes de que las nuevas sanciones lo bloquearan.

La dependencia que nadie quiere nombrar

China alivió parcialmente sus controles sobre Nexperia en noviembre, tras la reunión entre Xi Jinping y Donald Trump en Busan, Corea del Sur. Pero el dato más incómodo sigue ahí: el 70 % de los chips Nexperia fabricados en Europa se envían a China para el ensamblaje final antes de re-exportarse al continente. Cualquier nueva fricción geopolítica puede volver a cortar la cadena en cuestión de días.

China condenó la inclusión de firmas chinas en el 20º paquete e incluyó a varias empresas europeas de defensa en su propia lista de control de exportaciones. La derogación que ahora prepara Bruselas, si pasa el filtro de los 27, deshace parte de su propio paquete antes de que cumpla un mes.

¿Qué pasa con Chile y LatAm?

El sector automotriz local depende de la importación de vehículos europeos terminados, no de sus chips. Pero la onda expansiva sí llega por dos vías concretas: los precios de modelos VW, Audi, Mercedes y BMW podrían subir si la producción europea se detiene incluso parcialmente, y los plazos de entrega de unidades nuevas, hoy estimados en 4 a 6 meses según los importadores chilenos, podrían estirarse otros 2 a 3 meses más.

Para los integradores y reparadores locales de electrónica automotriz hay un dato útil: los MOSFETs e IGBTs de Yangjie son los mismos que se usan en módulos de control de carga en vehículos eléctricos y híbridos. Si la oferta global cae, los repuestos para inversores y BMS de marcas chinas que llegan a MercadoLibre y casas de electrónica de Lima, Santiago y Buenos Aires van a escasear o subir de precio durante el segundo semestre.