Estados Unidos autorizó a aproximadamente diez compañías chinas a comprar chips de IA Nvidia H200, entre ellas Alibaba, Tencent, ByteDance y JD.com, informó Reuters de forma exclusiva. Lenovo y Foxconn fueron aprobadas como socios de distribución con licencias de exportación. Cada comprador puede adquirir hasta 75.000 unidades.

Sin embargo, no se ha despachado ni un solo chip.

Según el Secretario de Comercio estadounidense Howard Lutnick, Pekín está bloqueando las compras para proteger su industria local de chips y evitar la dependencia respecto de Estados Unidos. China también está endureciendo el escrutinio sobre las dependencias tecnológicas extranjeras.

¿Por qué frena Pekín si las licencias ya están listas?

La razón es directa: China no quiere quedarse atrás en la carrera de IA, y construir su propia infraestructura le importa tanto como, o incluso más que, desarrollar nuevos modelos. La industria de chips doméstica ha avanzado en los últimos meses, pero los faltantes de suministro persisten y los chips chinos siguen rezagados en rendimiento respecto de sus contrapartes estadounidenses.

Cada H200 que entra a un data center de Alibaba o ByteDance es un mes más en que Huawei, Cambricon o SMIC no encuentran demanda interna fuerte que los empuje a igualar a Nvidia. La pausa china es una decisión deliberada para acelerar la sustitución doméstica.

¿Qué pide EE.UU. a cambio?

El CEO de Nvidia, Jensen Huang, viajó a Pekín junto al presidente Trump para empujar el acuerdo hacia adelante. Estados Unidos estaría exigiendo un 25% de los ingresos por venta de chips, lo que alimenta preocupaciones en China sobre posible tampering de los chips, en parte porque la regla obligaría a importarlos desde Estados Unidos.

La cifra del 25% convierte una venta comercial en algo más cercano a una concesión: Washington trata cada H200 vendido como un activo estratégico del que cobra royalty, no como un producto que sale al mercado libre. Para Pekín, aceptarla equivale a firmar la dependencia de la cadena de suministro estadounidense.

¿Qué significa esto para la carrera de IA?

Con Alibaba, Tencent y ByteDance pidiendo (pero sin recibir) hasta 75.000 H200 cada uno, queda claro que la demanda china de cómputo de IA no se evaporó con las sanciones de 2025: solo está represada. Si Pekín cede y las licencias se ejecutan, las cifras de envíos de Nvidia en el segundo semestre se reordenarían, y los proveedores locales de Huawei y SMIC perderían oxígeno justo cuando empiezan a alcanzar volumen.

Si Pekín mantiene el bloqueo, los hyperscalers chinos van a depender de Ascend 910C, MetaX C500 y chips equivalentes durante todo el ciclo de entrenamiento 2026-2027, lo que ralentiza modelos pero acelera el desacople tecnológico.