GMKtec ya tenía un mini PC con el Strix Halo de AMD, el Evo-X2. Seis meses después, Tom's Hardware recibió en su laboratorio otro equipo de la marca con el mismo procesador Ryzen AI Max+ 395, el Evo-X3. La diferencia a simple vista es un chasis y un sistema de enfriamiento nuevos, y además trae de serie 128 GB de LPDDR5X-8000.
Son cambios bienvenidos. Pero en medio año el precio prácticamente se duplicó, igual que en casi todo producto electrónico con chips de RAM y NAND adentro, golpeados por la escasez de componentes que sigue en curso.
El resultado es un computador atractivo para entusiastas que buscan una memoria unificada grande y rápida en un gabinete bien rediseñado. Pero hay que tener un motivo de peso para pagar los 3.799,99 dólares que cuesta la configuración probada, de 128 GB y 2 TB, a mediados de 2026.
El veredicto de Tom's Hardware
Con 128 GB de DDR5-8000 rápida y el Ryzen AI Max+ 395 de AMD hay mucho que valorar, según la revista. El rediseño metálico del Evo-X3 también se agradece. El problema es el precio nuevo de esta estación de trabajo para IA, difícil de aceptar.
A favor:
- Usa el Ryzen AI Max+ 395 de AMD
- 128 GB de memoria LPDDR5X-8000 en la placa
- Puede destinar hasta 96 GB como VRAM
- Tiene puertos USB4 y OCuLink
- Construcción metálica de muy buena calidad
- Silencioso bajo carga
En contra:
- Bastante grande y pesado para un mini PC
- Adaptador de corriente voluminoso y pesado
- Un solo puerto USB4
- Pocas salidas de video
- El precio se duplicó desde el lanzamiento del Evo-X2
Diseño del GMKtec Evo-X3
GMKtec renovó a fondo la familia Evo-X con el X3. Se acabó el diseño bajo y macizo, con una carcasa interior de plástico entre placas de aluminio cepillado. Ahora el equipo es casi todo de metal, salvo una tapa de plástico verde texturizada, suave al tacto y con ventilación.
Este diseño en forma de torre supera las 14 pulgadas de alto con la base puesta y tiene un chasis metálico mecanizado por CNC. El cuerpo se siente firme, los paneles parecen gruesos y la base es del mismo material. Donde el equipo toca el escritorio lleva un par de patas anchas de goma acolchada, que se pegan después de desempacar y fijar la base metálica.
Todavía entra en la categoría de mini PC, pero la estira con unos 2,7 litros. La base plana mide unas 4 pulgadas de ancho y lo mantiene estable. No trae patas laterales, así que no conviene usarlo acostado. Y quien quiera un escritorio limpio y minimalista tendrá que esconder el adaptador de corriente, que es grande.
Puertos y posibilidades de ampliación
GMKtec dejó el frente simple, con solo tres puertos y el botón de encendido. En el tercio superior de la torre hay un botón verde con un anillo LED blanco que se ilumina al encender. El tercio central va liso, y el inferior tiene un USB 3.2 Gen 1, un USB 2.0 y un conector combinado de audio de 3,5 mm. El autor de la prueba echó de menos un puerto Type-C al frente, idealmente USB4 o superior.
Atrás hay variedad de puertos, aunque no muchos. Trae un USB-A 3.2 Gen 2, un USB4 Type-C (PD 3.0 y DP alternativo), un HDMI 2.1, un puerto OCuLink PCIe Gen 4 x4, un RJ-45 de 2,5G y el conector de alimentación DC.
Lo ideal, según la revista, sería un DisplayPort de tamaño completo, un segundo USB4 y más puertos USB-A. Para usarlo como equipo diario habría que conectarle una base USB rápida para todos los periféricos.
La conectividad inalámbrica cumple, con una tarjeta M.2 2230 interna que entrega Wi-Fi 7 y Bluetooth 5.4. Ninguna de las dos dio problemas durante la prueba.
Llegar a los componentes internos es sencillo pero toma tiempo, porque el panel lateral va sujeto con ocho tornillos Torx-6. Una vez sacados, hizo falta una uñeta de guitarra y un poco de gravedad para inclinar y retirar el panel, que es pesado.
Adentro quedan a la vista las dos ranuras M.2 PCIe 4.0 x4, una de ellas ocupada por un SSD NVMe Crucial P310 de 2 TB con un disipador delgado. En la esquina opuesta está la tarjeta inalámbrica MediaTek en un zócalo M.2 2230. No hay más opciones de ampliación o reparación, porque los 128 GB de LPDDR5X-8000 van soldados a la placa madre.
Rendimiento en productividad
GMKtec presenta el Evo-X3 como una máquina pensada para cargas de IA, pero primero Tom's Hardware lo pasó por su batería estándar de pruebas para mini PC, orientada al uso general.
Las especificaciones ya anticipan el resultado. Tiene muchos núcleos modernos y rápidos, una de las mejores GPU integradas y mucha RAM y almacenamiento. Su CPU Ryzen AI Max+ 395 de 16 núcleos y 32 hilos dejó muy atrás a los otros mini PC, sobre todo en las pruebas multihilo.
En un solo núcleo el Evo-X3 rinde bien frente a la competencia de las tablas. No es el único equipo con Zen 5 en la comparación, así que ahí no alcanza a destacar.
En multinúcleo los 32 hilos del Ryzen AI Max+ 395 muestran lo que valen para procesar datos. En Y-cruncher calculó Pi en unos 60 segundos, el doble de rápido que su competidor más cercano en las tablas de mini PC, el Beelink SER10 Max.
En renderizado con Cinebench también rinde fuerte. En Cinebench 2026 sacó unos 7.300 puntos en multinúcleo, más de 40% por encima del segundo, el Arctic Senza AI 370. En transcodificación de video juega en otra liga, con unos 24 cuadros por segundo.
¿Cuánto rinde con modelos de IA locales?
Para sumar datos de IA, la revista corrió pruebas en Geekbench AI y LM Studio Bionic y comparó el Evo-X3 con el Evo-T2. Los dos tienen memorias unificadas grandes de serie y sus fabricantes los venden como campeones de los LLM locales.
En Geekbench AI, con el framework ONNX y el backend DirectML, el Evo-X3 logró cerca de 37.100 puntos en media precisión. El Evo-T2, con las mismas opciones, marcó unos 23.060.
Estos equipos pueden atraer a quien quiera correr LLM locales mucho más grandes de lo que carga la mayoría de las GPU de consumo. Con eso en mente, el autor abrió sesiones de chat en LM Studio Bionic con el nuevo modelo Qwen3.8 27B Q4_K_M en ambas máquinas. Para usar como corresponde ese modelo de 27.000 millones de parámetros se necesitan unos 20 GB de memoria compartida como VRAM, para evitar errores de memoria y caídas de velocidad.
Con las mismas tareas en las dos, el procesamiento del prompt fue parecido, en torno a los 200 tokens por segundo. Pero el Evo-X3 con Strix Halo superó con holgura al Evo-T2 con Panther Lake al generar respuestas, con hasta 28 tokens por segundo contra unos 8 en el mejor caso.
Se podrían afinar esas velocidades en cada equipo, pero para la comparación no se tocó la configuración. Con 128 GB de memoria unificada en el Evo-X3, de los que hasta 96 GB pueden ir a la GPU, caben modelos todavía más grandes para chatbots locales, agentes y tareas de generación.
Durante las pruebas exigentes el Evo-X3 se mantuvo fresco y silencioso. Todo se midió con el perfil equilibrado de 85 W que trae de fábrica. También tiene un modo silencioso de 54 W y un modo de rendimiento con un máximo de 140 W.
Juegos y gráficos
El Evo-X3 rinde bastante bien en juegos gracias a su CPU, su GPU integrada y la cantidad de memoria rápida en la placa. El Ryzen AI Max+ 395 tiene 16 núcleos Zen 5 con 32 hilos, y su GPU integrada Radeon RX 8060S suma 40 unidades de cómputo y 2.560 sombreadores, más unidades de cómputo que una PlayStation 5 estándar. La memoria LPDDR5X-8000 usa una interfaz de 256 bits.





















