Google está en conversaciones avanzadas con SpaceX para que la compañía de Elon Musk lance a la órbita la flota de satélites con que el buscador planea construir sus primeros data centers espaciales, según un reporte del Wall Street Journal. La iniciativa, conocida como Project Suncatcher, fue revelada por Google en noviembre de 2025 y contempla satélites cargados con TPUs propias (las Tensor Processing Units que la empresa diseña para entrenamiento e inferencia) operando desde órbita baja a partir de 2027.

La elección de SpaceX no llega por sorpresa. La empresa de Musk se ha consolidado como el actor dominante del mercado comercial de lanzamientos: en 2025 completó 165 lanzamientos, más que el resto del mundo combinado y un alza desde los 134 de 2024. En total acumula 14.844 cargas útiles en órbita y está apenas 218 unidades por debajo de la suma de todos los satélites lanzados por el resto de los países desde el inicio de la era espacial.

Project Suncatcher: satélites cargados de TPUs

La idea de poner servidores de IA en órbita lleva años circulando como un santo grial de la industria, sobre todo por la promesa de energía solar permanente y barata. El cuello de botella siempre fue el mismo: el precio por kilo del lanzamiento. Project Suncatcher es la apuesta de Google para resolverlo con su propia stack de cómputo: TPUs optimizadas para inferencia y entrenamiento empacadas en satélites orbitales que se comunican entre sí formando, en la práctica, un data center distribuido en el espacio.

¿Cuánto cuesta hoy lanzar un kilo a órbita?

La tabla pública de precios de SpaceX para febrero de 2026 fija el rideshare estándar en USD 7.000 por kilo, aunque los estimados internos sitúan el costo real de operación entre USD 2.700/kg y USD 3.400/kg si el cohete sale cargado completamente. El modelo financiero de Suncatcher, según Google, recién entra en equilibrio cerca de los USD 200 por kilo: un orden de magnitud menos que el precio estándar actual y muy por debajo incluso de los costos internos de SpaceX.

La esperanza para cerrar esa brecha está en la reutilización. Un mismo Falcon 9 fue lanzado 34 veces consecutivas recientemente, y algunos analistas calculan que entre cinco y seis reusos por cohete bastan para amortizar el costo de fabricación. Después de eso solo quedan los gastos de combustible, mantenimiento y uso de plataforma.

¿Cómo afecta esto a la IPO de SpaceX?

El timing del reporte no es menor. SpaceX prepara la salida a bolsa más grande de la historia, con una valoración esperada entre USD 1,5 y 1,7 billones. Un contrato anchor con Google por miles de toneladas de carga útil orbital sumaría una línea de ingresos recurrente que los inversionistas premiarían con prima sobre la valoración base.

Vale recordar que SpaceX ya tiene un acuerdo similar con Anthropic anunciado este año, que contempla "múltiples gigavatios de capacidad de cómputo orbital para IA", y en enero de 2026 presentó ante la FCC una solicitud para lanzar hasta un millón de satélites destinados a infraestructura de data center.

¿Quién más compite por ese contrato?

El reporte del WSJ menciona que Google está conversando también con "otros contendientes", pero ningún operador comercial se acerca al volumen de lanzamientos de SpaceX. Blue Origin, Rocket Lab y los lanzadores chinos manejan cadencias de lanzamiento muy por debajo, y ninguno ofrece todavía un servicio rideshare estandarizado con precios públicos comparables. Para Google, que necesita poner en órbita potencialmente miles de satélites en pocos años, la decisión queda casi forzada por la matemática.

Ninguna de las dos empresas ha confirmado oficialmente la negociación. Sam Altman, CEO de OpenAI, había descrito públicamente la idea de los data centers espaciales como un fever dream financiero hace pocos meses, dado el delta-V económico requerido para llevar cómputo a órbita. Que un reporte filtrado muestre a Google dispuesto a poner el dinero cambia el tono de la conversación, aunque los números todavía no cierren.