Construir desde cero algo que vuele ya es un proyecto exigente, aunque sea "solo" a radiocontrol. Imprimir un avión en 3D ya es habitual. Meter un motor a reacción caliente en un fuselaje de plástico es un desafío mayor. Y llevar ese fuselaje impreso a la velocidad transónica de Mach 0,8 es la meta que se puso el grupo The Mach Initiative con su avión Kingchaser, según contó Hackaday a partir del video del proyecto.

¿De qué está hecho Kingchaser?

La mayor parte del fuselaje está impresa en PETG, que son todas las piezas naranjas, con varillas de fibra de carbono y un marco de aluminio que absorben los esfuerzos. La sección negra alrededor del motor está impresa en PPS-CF, sulfuro de polifenileno con fibra de carbono, y va envuelta en fibra de carbono para aguantar el calor.

Todo parte de una versión más pequeña en PLA que ya voló, llamada Kingfisher, que se adjudicó el título de primer jet impreso en 3D. Ese vuelo está en su canal de YouTube.

Una turbina de 300 N para el récord

Ahora, con un avión más grande y un motor de 300 N (68 libras fuerza) de empuje, van por el récord de velocidad. Si se acercan siquiera a la meta de diseño de Mach 0,8, van a dejar muy atrás al dron más rápido del mundo, un cuadricóptero de 626 km/h que Hackaday ya cubrió.

El cambio de PLA a PETG responde al calentamiento aerodinámico que esperan a esa velocidad, unos 990 km/h (615 mph).

¿Por qué pulieron la superficie?

Un detalle que muchos se saltan en los aviones impresos en 3D es que toda la piel del Kingchaser quedó pulida y lisa, porque en ese régimen de velocidad domina la resistencia por fricción de la superficie. El video está lleno de esos pequeños detalles necesarios para vencer la resistencia aerodinámica y llegar a la velocidad del récord, y The Mach Initiative anuncia más entregas.

No es el primer récord de velocidad a radiocontrol que registra Hackaday. Hace unos años, otro grupo de británicos se quedó con el récord de velocidad en tierra con un auto a control remoto.