La idea misma de una cerradura imposible de ganzuar es tan plausible como hacer que el agua no moje, pero eso no le quita el atractivo intelectual al juego de proponer defensas y luego ver cómo caen. El último capítulo: la cerradura de llave viajera que Works by Design presentó hace pocas semanas y envió a varios pickers profesionales, entre ellos Lock Noob, que la puso a prueba en YouTube.
¿Qué es un ataque por impresión?
A diferencia del bumping o del picking clásico que manipula los pines uno a uno, la impresión funciona introduciendo un blanco en el cilindro y forzando suavemente la rotación. Cuando la cerradura no abre, los pines marcan el blanco metálico (en este caso, planchuelas de bronce) justo en los puntos donde todavía sobra material. El picker lima esas marcas, vuelve a probar, y repite hasta que el cilindro gira.
El proceso es tedioso pero no requiere herramientas exóticas: una lima fina, un blanco compatible y paciencia. Lock Noob acumuló más de una hora de "girar, limar, girar, limar" hasta que el mecanismo cedió.
¿Qué falló en la defensa de Works by Design?
El diseño original sumaba un pin de plástico pensado específicamente para frustrar la impresión, asumiendo que el material blando no dejaría marcas útiles. La práctica mostró otra cosa: el pin terminó parcialmente roto durante el proceso, y el resto de los pines metálicos siguió dejando impresiones legibles en el bronce.
En el desarme posterior, Lock Noob reemplazó el pin dañado por uno nuevo y probó además un ataque con lámina de aluminio sobre una llave esqueleto, técnica que en otras cerraduras deja la impresión casi instantáneamente porque los pines se hunden en el material blando. En este diseño no funcionó: los pines entran de costado, no presionan hacia abajo, y la lámina no recibe la impronta esperada. Quizá dejar un costado sólido en el blanco mejoraría el resultado, pero sería un ajuste a refinar.
¿Esto significa que la cerradura es picable?
Depende de la definición. Si "imposible" requiere que la apertura sea instantánea, la respuesta es no. Si "imposible" admite que se necesite una hora de trabajo activo y conocimiento previo de la profundidad del bitting, este caso entra en una zona gris.
El punto de comparación obligado es la cerradura "imposible" de Stuff Made Here en 2020 que el famoso LockPickingLawyer destrozó sin siquiera necesitar impresionarla, listando un puñado de exploits triviales antes. La de Works by Design al menos obliga a un ataque dedicado, y eso ya es un paso adelante en este nicho.
Para que el diseño se acerque más al ideal habría que reforzar la defensa específicamente contra impresión: pines con geometría irregular, materiales que se deformen sin dejar marca legible, o un mecanismo secundario de bloqueo. Hasta que eso pase, "imposible de ganzuar" sigue siendo un objetivo técnico, no una propiedad alcanzada, y siempre queda el recurso final de la cizalla y la rotaflex contra todo lo que rodea al cilindro.




