SoftBank anunció que comenzará a fabricar celdas de baterías y sistemas de almacenamiento de energía en su planta de Sakai, Osaka, apuntando a producción a escala de gigawatt-hora para el año fiscal que cierra en marzo de 2028.
La compañía japonesa se asoció con dos startups surcoreanas, Cosmos Lab y DeltaX, para producir baterías de zinc-halógeno que usan electrolitos basados en agua en lugar de los solventes orgánicos inflamables que se encuentran en las celdas de iones de litio. SoftBank espera que la unidad de baterías genere más de 100.000 millones de yenes (USD 637 millones) en ingresos anuales hacia el año fiscal 2030.
¿Dónde se va a montar la fábrica?

El sitio de Sakai es la antigua fábrica de paneles LCD de Sharp que SoftBank adquirió por 100.000 millones de yenes (USD 676 millones) en marzo del año pasado. SoftBank ya está convirtiendo el complejo de 440.000 metros cuadrados en un data center de IA con capacidad inicial de cerca de 150 megawatts, expandible a más de 400 megawatts.
La fabricación de baterías se ubicará en el mismo campus junto a la fabricación de paneles solares y una planta de hardware para IA, creando lo que SoftBank llama su GX Factory para infraestructura energética y AX Factory para cómputo de IA.
¿Por qué zinc-halógeno y no litio?

Las baterías de zinc-halógeno tienen el potencial de resolver el riesgo de fuga térmica (thermal runaway) asociado con instalaciones grandes de iones de litio, particularmente cuando se sitúan dentro o adyacentes a salas de servidores. Las celdas de zinc-halógeno de SoftBank usan agua pura como electrolito, lo que según la compañía elimina el riesgo de ignición, mientras que el uso de compuestos de zinc y halógenos reducirá la dependencia de cadenas de suministro controladas por China para el litio y el cobalto.
Aunque las baterías basadas en zinc tienen vidas útiles más cortas que sus equivalentes Li-ion, Cosmos Lab, que desarrolló la tecnología de celda zinc-halógeno, está trabajando para resolver la acumulación de dendritas en los electrodos. DeltaX, por su parte, aportará el diseño del sistema de almacenamiento containerizado, con su tecnología Cell to Pack que alcanza 5,37 MWh en un contenedor estándar de 20 pies.
¿Qué dice esta apuesta sobre la estrategia de SoftBank?
El negocio de baterías extiende un patrón de integración vertical que SoftBank ha estado construyendo a lo largo de la infraestructura de IA durante los últimos 18 meses. La compañía también controla Arm, la firma de IP de chips cuya arquitectura sustenta la mayoría de los aceleradores de IA, y gastó 4.000 millones de dólares en adquirir DigitalBridge para sumar capacidad de desarrollo de data centers.
También planea un complejo de data centers de 10 gigawatts en Ohio que requeriría su propia planta de gas natural de 33.000 millones de dólares, y, el mes pasado, anunció una nueva unidad de robótica diseñada para automatizar la construcción de data centers.
¿Qué implica para integradores en LatAm?
Para integradores energéticos en Chile y América Latina la lectura es triple. Primero, las baterías de zinc-halógeno no son tecnología disruptiva para hogares: las cifras de SoftBank apuntan a 5,37 MWh por contenedor, una densidad útil para data centers pero pesada para vehículos eléctricos o respaldos residenciales. Segundo, la apuesta de SoftBank por electrolito acuoso encaja con el shift regulatorio que la SEC chilena ya empuja para BESS de utilidades grandes: bombear riesgo de incendio fuera de las salas de equipos. Tercero, abre la puerta a contratos OEM para integradores que sepan cablear Cell to Pack de DeltaX con SCADA local.
La pregunta abierta es si la vida útil más corta del zinc compensa el ahorro en seguros e infraestructura de extinción contra incendios. Para data centers nuevos la respuesta probablemente sea sí; para retrofits depende del CapEx ya hundido en sistemas de supresión basados en gas inerte.




