Una investigación publicada por Bloomberg el viernes pasado aporta nuevos detalles sobre la acusación contra ejecutivos y empleados de Supermicro por un esquema de contrabando de USD 2.500 millones en hardware restringido hacia China. Según el reporte, el grupo habría utilizado una entidad gubernamental tailandesa para redirigir GPUs Nvidia de inteligencia artificial nada menos que a Alibaba, cuyas ambiciones en IA pueden absorber sin dificultad hardware por sumas mucho mayores.

¿Quién es Obon Corp.?

La acusación original menciona a un intermediario del sudeste asiático sin nombre, identificado en los documentos judiciales como "Company-1". Según Bloomberg, ese intermediario sería Obon Corp., una empresa con sede en Bangkok vinculada a las iniciativas de IA soberana del gobierno tailandés.

El reporte indica que algunos de los sistemas vendidos a través de Obon habrían terminado en Alibaba, aunque el gigante tecnológico chino negó cualquier involucramiento y afirmó no haber desplegado nunca hardware Nvidia prohibido en sus datacenters.

¿Qué hardware está en juego?

Los servidores presuntamente incluyeron sistemas basados en Nvidia H200, que caen bajo las restricciones de exportación de Estados Unidos diseñadas para impedir que China obtenga compute de IA de gama alta sin aprobación del gobierno. Curiosamente, el H200 ya fue aprobado para exportación a China en ciclos posteriores, aunque Nvidia aún no ha reportado oficialmente ventas chinas de esos sistemas.

La acusación inicial nombra a tres personas:

  • Yih-Shyan "Wally" Liaw, cofundador de Supermicro.
  • Ruei-Tsang "Steven" Chang, gerente de ventas de Supermicro Taiwán.
  • Ting-Wei "Willy" Sun, broker externo.

Los fiscales acusan al grupo de haber organizado una red de desvío a gran escala que reruteaba servidores de IA basados en Nvidia Hopper, utilizando una empresa fachada en el sudeste asiático, documentación falsificada y un inventario de servidores señuelo para ocultar los envíos reales de sistemas con GPUs Nvidia avanzadas hacia China.

¿Cómo evadían las inspecciones?

El detalle quizá más cinematográfico de la acusación: los presuntos responsables habrían usado secadores de pelo para transferir las etiquetas de número de serie desde servidores legítimos a chasis vacíos, engañando a inspectores. Una vez aprobado el envío con la etiqueta legítima, se instalaba el hardware restringido en el chasis correspondiente antes de embarcar al destino final.

Las autoridades estadounidenses estiman que la operación generó aproximadamente USD 2.500 millones en ventas desde 2024.

Liaw y Sun fueron arrestados, mientras que Chang continúa fugitivo, según los documentos publicados.

¿Qué señala el caso?

El reporte expone un punto incómodo: una iniciativa de IA soberana —los planes nacionales que varios gobiernos están desplegando para entrenar modelos propios— puede ser usada como cobertura institucional para el desvío de hardware con restricciones de exportación. Para Tailandia, la asociación con Obon Corp. implica revisar el control sobre sus propios programas de adquisición de cómputo de IA.

Más allá del caso puntual, la investigación cuestiona la efectividad del régimen de export controls de Estados Unidos en el sudeste asiático: mientras exista demanda en mercados como China, la oferta encuentra rutas. Casos similares se reportaron en años anteriores con destinos como Rusia y Hong Kong.

¿Y qué importa para Chile y LatAm?

Para integradores y VARs (Value-Added Resellers) chilenos que compran hardware Nvidia para clientes en sectores regulados (banca, salud, defensa), el caso Supermicro deja tres lecciones prácticas:

  • Trazabilidad de números de serie: si un proveedor no puede entregar la trazabilidad completa desde la fábrica de Supermicro/Nvidia hasta su bodega, hay riesgo de adquirir hardware que pase por mercado gris. La práctica de transferencia de etiquetas con secador de pelo no es ciencia ficción.
  • Compliance OFAC: empresas chilenas que exportan servicios cloud o hosting deben verificar que su pipeline de hardware no toque ninguna entidad sancionada. El caso Obon Corp. muestra que las "empresas gubernamentales" no son siempre garantía.
  • Disponibilidad real de H200/H100/B200 para LatAm: el desvío masivo hacia mercado gris asiático sigue siendo uno de los factores que retrasa la disponibilidad de hardware Nvidia top-tier en distribuidores legítimos para Chile, Colombia, México y Brasil. Las cuotas asignadas a la región dependen en parte del enforcement de export controls en otros mercados.