Antes de que los fabricantes de PCB aceptaran casi cualquier diseño, y de que muchos otros procesos de manufactura para prototipos quedaran al alcance de los aficionados, había varias formas de hacer placas en casa. Muchas pasaban por químicos agresivos y era fácil arruinarlas. Sacar un PCB de una sola cara con el método de transferencia de tóner, por ejemplo, pedía algo de práctica (y una campana de extracción) para que saliera bien.

Bettina Neumryr está fabricando un PCB propio de dos capas y tiene un truco nuevo para que salga bien, pese a la complejidad que suma la segunda capa, según contó Hackaday.

¿Cómo funciona el método?

El proceso parte, en la práctica, como el de una placa de una sola cara. El tóner se plancha sobre una placa de cobre, en este caso con una laminadora, y la placa entra a un baño de ácido que se come todo el cobre que no quedó cubierto por tóner.

El problema es que, con la segunda cara expuesta, ese baño se llevaría por completo el cobre del otro lado. Para protegerla durante el primer ataque, Neumryr la cubre con tinta de plumón.

Una vez atacada la primera cara, se lavan la tinta y el tóner. Después se alinea con cuidado la segunda capa, la placa vuelve a pasar por la laminadora y se cubre con tinta la cara opuesta antes del segundo baño de ácido.

Al terminar el proceso, y tras quitar varias capas de tinta y tóner, queda un PCB listo para recibir los componentes electrónicos, aunque algo manchado por toda la tinta.

¿Para qué es esta placa?

Neumryr no ha dicho mucho sobre el uso de esta placa en particular, porque será el tema de un video próximo. Sus proyectos suelen partir de diseños publicados en revistas de electrónica antiguas, así que casi con seguridad va por ese lado. Esa también es la razón por la que este diseño no podía mandarse sin más a un fabricante de placas.