Un maker conocido como Riley consiguió una vieja impresora FDM Prusa i3 que claramente había tenido mejores días, con un hotend que había sufrido un reventón. Para el proyecto que tenía en mente eso era perfecto. Su idea era reemplazar el hotend por un sistema de jeringa para impresión 3D embebida (E3DP), que usa un medio de soporte para imprimir materiales y estructuras imposibles de lograr al aire.
En los métodos de fabricación aditiva como el modelado por deposición fundida (FDM), el material se extruye sobre una cama de impresión o sobre la capa anterior, donde se solidifica. Funciona muy bien con termoplásticos, pero con otros materiales tener solo el aire alrededor como soporte es la receta de un desastre. En la E3DP, en cambio, el líquido se extruye dentro de un material de soporte, a la profundidad y con el volumen que se elija, y eso abre un abanico de posibilidades.
¿Qué dice la investigación sobre la E3DP?
Un artículo de revisión de 2026 de Rongji Tang y otros autores, publicado en Frontiers in Materials, resume el estado del arte de la E3DP. Incluye muchas preguntas de investigación abiertas sobre la calidad de impresión, los tipos de material de soporte y su posible reutilización, y el control de la extrusión. La técnica tiene muchas aplicaciones, entre ellas la robótica flexible y blanda, la impresión de tejidos biológicos y la microfluídica.
Algunos fluidos son más fáciles de imprimir que otros. Los fluidos newtonianos como el aceite de silicona dan problemas para imprimir de forma confiable, como detalla Hejoon Jun junto a otros autores en un artículo de 2025 en Applied Materials & Interfaces.
Un artículo de 2026 de Min Ye y otros autores en el International Journal of Extreme Manufacturing aborda las dificultades de imprimir tejidos vivos de esta forma. Describe un medio de soporte que se autorrepara y da origen a un método llamado EPICS.
Del queso crema a la silicona
En su video, Riley explica los fundamentos de forma completa antes de armar su equipo de E3DP. Usó una bomba de jeringa Allstruder de código abierto y una placa madre Caribou Duet 3 en reemplazo de las piezas de Prusa. Luego hizo una impresión de prueba con queso crema, que al parecer es un material de prueba ideal.
Tras el éxito con el queso crema, empezó una impresión con epoxi de dos componentes, usando gel para el pelo como material de soporte. Una vez mezclado, el epoxi deja una ventana de unos 40 minutos antes de endurecerse, y ese es todo el tiempo disponible para vaciar la jeringa. Resultó que el gel para el pelo y el epoxi no se llevan bien, así que para la impresión final cambió el material por silicona, en concreto Sylgard 184.
El resultado no fue perfecto, pero ver tomar forma un toro triple de silicona en lo que parece un vacío tiene su gracia. El gel para el pelo tampoco resultó ser el material ideal, porque algunos de sus aditivos al parecer impiden que la silicona cure. Como contó Riley en un comentario del video, la pieza de silicona seguía pegajosa después de varios días.
En Hackaday esperan que termine de curar pronto, y le desean suerte buscando un material de soporte que deje curar a materiales como la silicona.





