En una corte federal de California, Elon Musk declaró este jueves bajo juramento que su startup de inteligencia artificial, xAI, utilizó modelos de OpenAI para mejorar los suyos propios.
El asunto en discusión es la destilación de modelos, una práctica habitual en la industria mediante la cual un modelo de IA más grande funciona como una suerte de "profesor" que transmite su conocimiento a un modelo más pequeño, el "alumno". Aunque suele aplicarse de forma legítima dentro de las propias compañías para entrenar versiones reducidas de sus modelos, también la usan laboratorios más chicos para imitar el desempeño de un competidor más grande.
¿Qué admitió exactamente Musk en el estrado?
Consultado sobre si conocía qué era la destilación de modelos, Musk respondió que se trata de usar un modelo de IA para entrenar a otro. Cuando le preguntaron si xAI había destilado tecnología de OpenAI, evitó responder de frente y argumentó que "en general todas las empresas de IA" lo hacen. Al ser presionado para confirmar, contestó "parcialmente". Más adelante agregó que "es práctica estándar usar otras IAs para validar la propia".
La distinción importa porque la destilación, aunque común, se mueve en una zona gris cuando cruza fronteras corporativas. Los términos de servicio de la mayoría de los proveedores comerciales de modelos prohíben explícitamente que sus salidas se usen para entrenar modelos competidores. Lo que Musk describe como "estándar" puede ser, dependiendo de cómo xAI obtuvo el acceso a OpenAI, una violación contractual concreta.
Las acusaciones cruzadas en la industria
La destilación viene escalando como punto de fricción entre laboratorios. OpenAI y Anthropic acusaron a empresas chinas de destilar sus modelos sin permiso. OpenAI expresó públicamente sus reparos sobre DeepSeek, mientras que Anthropic apuntó específicamente a DeepSeek, Moonshot y MiniMax. Google, por su parte, tomó medidas contra lo que denomina "ataques de destilación", una "forma de robo de propiedad intelectual que viola los términos de servicio de Google".
En su propio blog sobre el tema, Anthropic escribió:
"La destilación es un método de entrenamiento ampliamente usado y legítimo. Por ejemplo, los laboratorios frontera destilan rutinariamente sus propios modelos para crear versiones más pequeñas y baratas para sus clientes. Pero la destilación también puede usarse con fines ilícitos: los competidores pueden recurrir a ella para adquirir capacidades poderosas de otros laboratorios en una fracción del tiempo y a una fracción del costo que tomaría desarrollarlas de forma independiente."
¿Qué cambia para el resto de la industria?
El reconocimiento de Musk en el estrado, aun matizado, abre dos frentes. El primero es legal: si se prueba que xAI obtuvo acceso a las salidas de OpenAI a través de cuentas que aceptaron sus términos de uso, OpenAI tendría fundamento para una demanda contractual. El segundo es de mercado: laboratorios como DeepSeek llevan meses respondiendo acusaciones similares con la misma defensa que ahora esgrime Musk, "todos lo hacen".
La declaración se inscribe en el juicio entre Musk y Sam Altman por el giro de OpenAI hacia el modelo con fines de lucro. Lo que era una disputa contractual sobre la fundación de OpenAI termina, oblicuamente, exponiendo el detrás de escena del entrenamiento de los modelos rivales que el propio Musk impulsa.
Reportaje firmado por Hayden Field para The Verge.




