
La imagen pública de Elon Musk es un problema judicial.
El lunes comenzó en los tribunales la disputa entre Elon Musk y Sam Altman por las supuestas promesas incumplidas en OpenAI, y el proceso arrancó, como es habitual, con la selección del jurado. El complicado detalle: una parte importante de los ciudadanos convocados ya tiene una opinión formada sobre Musk, y no es favorable.
La reportera Elizabeth Lopatto de The Verge, presente en la sala del tribunal, citó declaraciones de algunos cuestionarios completados por los candidatos a jurado:
"Elon Musk es un pedazo de basura codicioso, racista y homofóbico."
"Elon Musk es un imbécil de primer orden."
"No me agrada para nada Tesla. Como mujer de color, soy muy consciente de las declaraciones y acciones dañinas en las que Elon Musk ha participado."
La jueza pone orden
Los abogados de Musk objetaron a varias de las personas que declararon no simpatizar con su cliente e intentaron excluirlas del grupo de posibles jurados por causa justificada. Sin embargo, la jueza Yvonne Gonzalez Rogers respondió: "La realidad es que a la gente no le agrada... A muchas personas no les agrada, pero eso no significa que los estadounidenses no puedan tener integridad en el proceso judicial".
Si bien las respuestas citadas no necesariamente reflejan la posición de los nueve jurados finalmente seleccionados, el grupo escogido incluye personas que reconocieron no simpatizar con Musk o tener una opinión negativa sobre la tecnología de inteligencia artificial, aunque aseguraron que eso no influiría en su análisis de los hechos del caso.
El caso en contexto
El juicio tiene como eje las supuestas promesas que Musk alega haber recibido de Altman y los cofundadores de OpenAI antes de que la organización cambiara su estructura y orientación comercial. La causa lleva meses de preparación legal y es una de las más seguidas de la industria tecnológica en 2026, con implicaciones para la gobernanza de empresas de inteligencia artificial y la responsabilidad de los socios fundadores cuando una organización pivota desde una misión sin fines de lucro hacia un modelo comercial.




