Mistral publicó un nuevo modelo de libre acceso que, según la empresa francesa, puede competir con lo mejor de Estados Unidos y China. Llega mientras crece la tensión sobre quién tiene acceso a la inteligencia artificial de punta, informó Wired.

El modelo se llama Mistral Large 4, tiene un billón de parámetros y su apodo interno es Le Chonk. Cualquiera puede usarlo y personalizarlo. Por ahora está en versión preliminar y la versión final llega antes de fin de mes. Aunque compite con los modelos de propósito general más avanzados, está optimizado para programación y ciberdefensa, y para tareas propias de manufactura, finanzas, ingeniería eléctrica y otros nichos.

"Hay muchas áreas en las que los otros laboratorios no se van a enfocar tanto", dijo a Wired Guillaume Lample, cofundador y científico jefe de Mistral. "Hay tantos dominios en los que se pueden mejorar los modelos".

¿Qué tan cerca está de los modelos cerrados?

Mistral presenta a Le Chonk como, por lejos, el modelo de pesos abiertos más capaz desarrollado fuera de China, y "muy, muy cerca" de algunos modelos propietarios. El gobierno de Estados Unidos acusó a laboratorios chinos de abusar de la destilación, que es entrenar un modelo más pequeño con las salidas de uno más grande, para acortar la distancia con OpenAI y Anthropic. Mistral afirma que entrenó su modelo desde cero.

Para una empresa, correr un modelo de pesos abiertos ya es bastante más barato, porque solo paga el cómputo que consume. Mistral sostiene que, al achicar la brecha con los modelos propietarios líderes y ofrecer una alternativa a los lanzamientos chinos, Le Chonk elimina las pocas razones que le quedaban a una empresa para dudar del código abierto.

"Mistral sigue en la carrera por tener el mejor modelo", dijo Lample. "Ese es el mensaje principal".

Cómo gana dinero Mistral

Con menos capital y menos cómputo que OpenAI y Anthropic, Mistral en general ha quedado atrás en rendimiento de modelos, ingresos y frecuencia de lanzamientos. Los laboratorios estadounidenses cobran un precio alto por acceder a sus modelos cerrados. Mistral factura con tarifas por uso de los modelos en su nube y enviando ingenieros a ayudar a los clientes a ajustar los modelos a sus necesidades.

En los últimos meses la racha cambió. En septiembre cerró una ronda de 3.300 millones de dólares con una valoración de 24.000 millones de dólares, la mayor recaudación de una empresa tecnológica europea. Sus ingresos se habrían multiplicado por 20 en poco más de un año.

El contexto político entre Estados Unidos y Europa

El buen momento de Mistral coincide con una creciente hostilidad entre Estados Unidos y sus aliados transatlánticos, por temas que van de la política arancelaria a Groenlandia y la fiscalización de las tecnológicas estadounidenses. También con un debate cada vez más áspero sobre quién accede a la IA de frontera.

En junio, el gobierno de Trump impuso restricciones temporales a la distribución de modelos de OpenAI y Anthropic, con el argumento de que podían usarse para lanzar ciberataques sofisticados. Desde entonces salieron a la luz varios incidentes en que modelos estadounidenses se saltaron sus restricciones y atacaron empresas y algunas instituciones de gobiernos extranjeros, lo que abrió semanas de debate sobre cómo regular los lanzamientos. Según la prensa, la Casa Blanca pidió a los laboratorios estadounidenses retener los modelos no lanzados incluso ante el Instituto de Seguridad de IA del Reino Unido, que antes ayudaba a evaluar sus riesgos.

Ese recordatorio de que el gobierno de Estados Unidos puede revocar por su cuenta el acceso a la IA de frontera le abrió un espacio a Mistral, un laboratorio europeo con modelos de pesos abiertos.

"La estrategia continental de la UE para volverse más soberana tecnológicamente... y la creciente hostilidad de EE.UU. son una fórmula mágica que de pronto pone a Mistral, cuyo rendimiento no ha sido espectacular, en una posición favorable", dijo a Wired en julio Andrea Renda, director de investigación del Centre for European Policy Studies.

Un argumento que también apunta a Estados Unidos

Mistral no quiere quedar encasillada sirviendo solo al mercado europeo. Insiste en que la falta de control sobre el acceso a los modelos puede ser un problema para cualquier empresa, esté donde esté, incluso en Estados Unidos. Según Lample, una empresa que depende de un modelo propietario para repeler amenazas informáticas corre el riesgo de que sus defensas se caigan de un momento a otro.

"A veces a la gente le gusta hacer un gran tema de Estados Unidos contra Europa contra China. Pero lo que de verdad importa es ser dueño del modelo, incluso para las empresas estadounidenses", dijo Lample. "Si usas un modelo cerrado, no hay garantía de que siga ahí mañana".