El nuevo CPU NVIDIA Vera está entregando el mejor rendimiento ARM jamás visto en server. Para poner en perspectiva cuánto avanzó el hardware ARM en server durante la última década, y como parte de los benchmarks "festivos" con que Phoronix celebra 22 años de reviews de hardware Linux, aquí van las mediciones que comparan el Ampere eMAG de septiembre de 2018 con el NVIDIA Vera actual. Sin siquiera contabilizar las optimizaciones de software acumuladas en todo el stack durante ese período, el rendimiento de los CPU ARM de server creció solo por hardware más de 7x en ocho años, y en algunas cargas casi 15x.

El Ampere eMAG fue el primer procesador de datacenter de Ampere Computing y resultó interesante con sus 32 cores Skylark. La review de Ampere eMAG de 2018 lo cubre en detalle, pero fue la mejor plataforma ARM de server de su época. A diferencia de otras opciones ARM tempranas, el Ampere eMAG funcionaba bien out of the box con distros ARM Linux server y entregaba un rendimiento decente, con bastante más potencial del que dejaba ver el escenario previo, marcado por los servidores Calxeda y el soporte irregular entre las single board computers ARM.

El Ampere eMAG montaba 32 cores Skylark sobre proceso TSMC de 16 nm, con un diseño de core derivado del AppliedMicro X-Gene 3. Sumaba reloj base de 3,0 GHz y boost a 3,3 GHz, memoria DDR4-2400 de ocho canales, 42 carriles PCIe 3.0 y otras especificaciones razonables para la época. El TDP de los 32 cores quedaba en 125 W.

¿Qué cambia con NVIDIA Vera?

El nuevo CPU NVIDIA Vera trae 88 cores y 176 hilos del diseño Olympus hecho en casa, memoria LPDDR5X-9600 y un TDP máximo cercano a los 500 W para CPU y memoria LPDDR5X en conjunto.

Con la curiosidad de medir cuánto evolucionó el hardware de ARM Linux server en ocho años, Phoronix corrió números frescos del Ampere eMAG para compararlos contra los tests recientes de NVIDIA Vera. Tras varios años apagado, el servidor Ampere eMAG OSPREY todavía encendió y arrancó bien con distros Linux modernas. Hubo algunos problemas de estabilidad atribuibles al envejecimiento del hardware, a regresiones de software o a ambos, pero igual logró bootear y completar la instalación de Ubuntu Server 24.04 LTS sin mayores tropiezos.

El Ampere eMAG se midió con el mismo setup que el NVIDIA Vera: base Ubuntu 24.04 y compilador GCC 16.1. La configuración de software quedó pareja entre ambas plataformas para aislar el aporte del hardware ARM. Si se quisiera estirar el ejercicio, también podría usarse un setup de software de 2018 para mostrar las ganancias conjuntas de hardware más software en este período, pero el foco de los tests publicados quedó solo en cuánto avanzaron el core y el rendimiento de los CPU ARM.

¿Qué queda fuera de la comparativa?

Lamentablemente no hay números modernos intermedios de Ampere para sumar a la mezcla, dado que el servidor AmpereOne revisado en su momento tuvo que devolverse después de la review. Tampoco se vieron pasar todavía los AmpereOne M/MX por el lab.

Hubiera sido interesante medir además la eficiencia energética del ARM server a lo largo de estos ocho años, pero NVIDIA pidió no realizar todavía mediciones de consumo del CPU Vera hasta que esté listo el driver de power management para el kernel Linux.

Para contexto local: en Chile recién este año Claro abrió capacidad de AI Cloud con NVIDIA sobre infraestructura ARM, y la curva de adopción de servidores Vera o sucesores en datacenters latinoamericanos depende menos del precio de la silicona y más de la disponibilidad de energía en racks de 400 W o más por nodo. Un 15x de salto neto en cargas específicas significa, en la práctica, que un solo Vera reemplaza a 8-15 servidores eMAG de 2018 para una misma carga ARM nativa.