Una librería en VHDL con más de 100 componentes, funciones y procedimientos, pensada para arrancar proyectos con FPGA sin escribir todo desde cero. Eso es colibri, lo nuevo que CERN puso a disposición de cualquiera, según contó Hackaday el 24 de septiembre.
Como buena parte de lo que CERN entrega bajo su licencia CERN Open Hardware, la librería se desarrolló en casa para que el laboratorio funcione mejor. Su objetivo puntual era agilizar el desarrollo de dispositivos de pasarela (gateway devices). Los experimentos de CERN generan volúmenes enormes de datos, y por eso las FPGA terminaron siendo una pieza central en muchos de ellos.
¿Funciona con cualquier FPGA?
Ese es el punto que más pesa para quien no trabaja en CERN. El laboratorio no quiere quedar amarrado a un proveedor, así que todo el código de colibri es independiente del fabricante y se probó en varias plataformas.
Las pruebas vienen incluidas. La librería trae bancos de prueba que se revisan solos (self-checking testbenches) para confirmar que cada bloque hace lo que debe, y parte del código cuenta además con verificación formal. Hackaday ya había escrito sobre verificación formal en compiladores de software, pero en el mundo de las FPGA es una práctica poco común.
El repositorio completo está en GitLab para quien quiera revisarlo.
¿Qué se ahorra quien la usa?
No todo proyecto encuentra ahí lo que necesita. Colibri no va a servir de mucho para armar un procesador ternario o un controlador de bus sobre silicio programable.
Lo que sí ofrece es lo mismo que una librería de software. Ahorra el tiempo de implementar otra vez piezas de uso diario, como SPI o I2C, que vienen incluidas junto a muchos otros bloques.
El dato del lanzamiento llegó a Hackaday por Alberto Perro.




