Google lanzará la próxima semana un satélite experimental llamado MVP para probar un centro de datos de IA en el espacio. Es parte de una iniciativa más amplia, el Proyecto Suncatcher, y viajará en un cohete Falcon 9 de SpaceX desde la base de la Fuerza Espacial de Vandenberg, en California. Si todo sale bien, el equipo a bordo podrá atender consultas simples de IA desde la órbita.

The New York Times hizo ver que la capacidad de cómputo del satélite es limitada. Lleva solo cuatro unidades de procesamiento tensorial (TPU), el equivalente a un único servidor en tierra, alimentadas por paneles solares que entregan un kilowatt a los chips.

El servidor orbital atenderá consultas de IA durante un año como máximo, aunque el satélite seguirá en órbita hasta seis años. Después la gravedad lo hará caer y se desintegrará al reingresar a la atmósfera.

¿Qué espera aprender Google?

James Manyika, vicepresidente sénior de investigación de Google, espera sacar de la prueba información sobre cómo el espacio podría alojar futuros centros de datos. No lo ve cerca.

"Para ser perfectamente franco, no esperamos tener nada operativo que sea útil en los próximos años", le dijo Manyika al Times.

El ejecutivo comparó el proyecto con los autos sin conductor de Google, que la empresa probaba "unos 15 años antes de que apareciera algo". Un Gemini corriendo en el espacio y al que accedan usuarios todavía está lejos.

Google no es la única empresa mirando la órbita. Elon Musk (xAI, Tesla, SpaceX), Jeff Bezos (Amazon) y Sam Altman (OpenAI) llevan tiempo hablando de centros de datos orbitales. China ya puso su propio cómputo de IA en órbita, e Intel tiene una patente para centros de datos orbitales.

¿Por qué cuesta tanto operar servidores en órbita?

El primer obstáculo es llevarlos hasta allá. El segundo es la radiación, que se lleva mal con los computadores. La del espacio provoca "cambios de bit" (bit flips) que alteran cómo los chips procesan los datos. La solución de Google, por ahora, es reiniciar los chips cada cierto tiempo.

La empresa también diseñó un sistema de enfriamiento que libera el calor directo al espacio, porque la ventilación con aire no sirve donde no hay aire.

Aun con esos ajustes, las cuatro TPU del satélite se calentarán demasiado rápido. Podrán funcionar unos 15 minutos antes de apagarse para enfriarse.

Los próximos pasos del Proyecto Suncatcher

Google planea lanzar después un par de satélites, y ya habló de flotas conectadas de más de 80 satélites en el largo plazo. Según el cálculo de Manyika, la empresa tiene 15 años para pasar de un servidor de cuatro chips a un centro de datos completo.