Es probable que conozcas Google Cardboard y la avalancha de visores de realidad virtual baratos que vinieron detrás. Bastaba con pegarse un smartphone a la cabeza y sumar algo de óptica básica para tener una experiencia de RV sorprendentemente buena. Quizás también sepas de Daydream, la iniciativa de Google que llegó unos años después. Mejoró el diseño de Cardboard y trajo funciones de software nuevas, como ajustes de Android pensados para RV y una versión de la Play Store dedicada a juegos y aplicaciones en 3D.

Lo que quizás no sepas, salvo que sigas a Google muy de cerca, es que la empresa se asoció con Lenovo para fabricar en 2018 un visor Daydream autónomo, la Mirage Solo. Un año completo antes de que saliera el Oculus Quest, el equipo de 399 dólares juntaba el interior de un smartphone con una pantalla de 2560×1440 a 75 Hz, un par de cámaras frontales que le permitían ver el entorno en tres dimensiones y un control de mano con giroscopio. Todo eso sin cables a un computador. Hubo incluso una "Business Edition" orientada a colegios, oficinas y hospitales, como una forma de entregar contenido de RV sin invertir en infraestructura adicional.

¿Por qué la Mirage Solo no es más conocida? Porque, fiel a su estilo, a los pocos años Google perdió interés en la realidad virtual y cerró todo el programa Daydream. Las piezas de software que había sumado a Android se eliminaron, la Play Store en 3D se dio de baja y se apagaron los servicios necesarios para registrar visores nuevos. De un día para otro, la Mirage Solo quedó como un pisapapeles estereoscópico.

Al menos esa es la versión oficial. El autor de la nota en Hackaday encontró hace poco una Lenovo Mirage Solo en una tienda de segunda mano por 25 dólares. Sus primeras búsquedas en internet indicaban que probablemente no serviría de nada, pero le pareció que valía la pena apostar y comprobarlo por su cuenta.

Lo que hay que saber antes de comprar

Antes de entrar a la parte entretenida conviene aclarar algunos detalles. Es posible que alguien quiera comprar una Mirage después de leer esto, o que ya tenga una y haya llegado aquí buscando en internet. En cualquier caso, el autor no quiere dar una idea equivocada de cómo están las cosas.

El control de movimiento de la Lenovo Mirage Solo

Lo más importante es esto. No compres una Lenovo Mirage Solo si no trae el control de movimiento. Hasta donde sabe el autor, no hay forma de navegar la interfaz de la Mirage sin él. Muchas de las unidades baratas del mercado de segunda mano tienen ese precio justamente porque les falta el control, así que hay que tener cuidado. El control no tiene que ser el original que venía con la Mirage para funcionar, pero los repuestos son muy buscados y suelen tener precios acordes.

Lo segundo es que Daydream es una plataforma muerta, y el software que corre en la Mirage tiene por lo menos seis años de atraso. Lo que todavía funciona lo hace solo porque el servicio o la API de la que depende aún no ha cambiado lo suficiente como para romperse. Al momento de escribir, el autor cree que todavía funciona suficiente software como para que valga la pena comprar una Mirage a buen precio, pero eso no va a ser así para siempre.

Cómo salir del encierro

Supongamos que sacas de la caja una Lenovo Mirage Solo nueva en 2026 y quieres usarla. ¿Cómo es eso?

La primera vez que se enciende no llega muy lejos. Después de pedir que conectes el control y de hacer algunas tareas internas, muestra un diálogo que guía la conexión a una red WiFi y la asociación con tu cuenta de Google. Ese proceso no termina nunca, porque Google apagó algo de su lado. El equipo no lo dice. Lo único que aparece es un mensaje que avisa de un problema no especificado y sugiere intentar más tarde.

Por suerte, alguien en Google dejó una puerta trasera. Si haces clic en las cuatro esquinas de ese diálogo, partiendo por la superior izquierda y siguiendo en el sentido del reloj, puedes saltarte el proceso de configuración. Después de otra espera y de un tutorial sobre cómo usar el control y moverse por la interfaz, quedas frente (literalmente) al siguiente problema.

Apareces en un bosque virtual. Si miras alrededor ves cascadas, un arroyo que serpentea y pájaros volando.

Acceso a las aplicaciones 2D en la interfaz de Daydream

Se ve muy pulido, pero lo que importa ahora es el mensaje gigante de enfrente, que dice que el sistema no puede conectarse a internet. Lo que pasa en realidad es que el sistema no logra comunicarse con los servidores de Google porque la API de Daydream está apagada. Al parecer no había un mensaje de error preparado para ese caso, así que aparece este.

De nuevo, los desarrolladores de Google dejaron una salida. En la pantalla de configuración hay una opción de Beta Features, y dentro de esa sección aparece una entrada llamada Access 2D Apps. Al seleccionarla, el sistema advierte que el comportamiento de las aplicaciones de Android estándar en Daydream puede ser impredecible, y la Mirage se reinicia.

Ahí la cosa se pone interesante. Tras el reinicio aparece una pestaña nueva en el lanzador de aplicaciones, llamada 2D, y dentro está el ícono de la Play Store normal. Una vez que agregas tu cuenta de Google en la configuración, puedes recorrer la tienda y bajar los juegos o aplicaciones que quieras, siempre que acepten correr en Android 8.0.

Aplicaciones de Android en el espacio

Tener acceso a las aplicaciones normales de Android abre muchas posibilidades. El hardware antiguo de la Mirage Solo y el sistema desactualizado impiden correr lo más nuevo, pero se puede hacer bastante, desde ver Netflix hasta trabajar con planillas en Google Docs o conectarse por SSH a un equipo con Linux. El teclado virtual en pantalla alcanza para tareas simples, pero conectar un teclado físico por USB o Bluetooth hace que la experiencia sea mucho más agradable.

Un teclado físico conectado a la Mirage Solo

Al correr aplicaciones 2D en Daydream, cada una aparece como una pantalla gigante flotando enfrente. Algunas solo funcionan en vertical, como si creyeran que están en un teléfono común. En la mayoría de los casos, eso sí, se puede tomar la esquina de la ventana y estirarla a formato horizontal, que aprovecha mejor el amplio campo de visión de la Mirage.

Una sesión de SSH abierta dentro del visor

El único problema real de usar aplicaciones 2D de Android en la Mirage es lo básico de la gestión de ventanas. Se puede mover y cambiar el tamaño de la ventana, pero no hay forma de tener varias abiertas al mismo tiempo. En condiciones normales ni siquiera parece haber una manera de cambiar entre aplicaciones abiertas sin volver al menú principal. El autor sí descubrió que, con un teclado físico conectado, Alt-Tab abre el selector de tareas estándar de Android, y eso ayuda.

La tercera dimensión

La Play Store en 3D cerró, y con ella desaparecieron los juegos y aplicaciones diseñados para aprovechar la realidad virtual. Pero en internet nada se pierde del todo. Gracias a un grupo de fanáticos del proyecto Opendream, buena parte del software de Daydream se preservó y se puede instalar en la Mirage.

El autor deja como tarea para el lector explorar el catálogo de software disponible, pero recomienda por lo menos instalar Firefox Reality. Es un navegador mucho más capaz que la versión de Chrome que trae Android, y es un buen ejemplo de lo inmersivo que podía ser Daydream cuando el software aprovechaba la plataforma.

Hackaday abierto en Firefox Reality dentro de la Mirage Solo

El navegador también aparece como una pantalla gigante flotante, pero ahora el usuario queda en un ambiente oscuro y con mucho más control sobre cómo se ve todo. El efecto 3D es mucho más marcado, con ventanas emergentes que flotan sobre la página y un modelo 3D del control que se mueve en el espacio mientras se desliza por las páginas. Incluso permite curvar la pantalla completa, lo que da una forma de navegar muy distinta.

La favorita del autor es YouTube VR. Está tan bien hecha y es tan inmersiva que ha visto películas completas con el visor puesto. A Daydream le faltaba tiempo de desarrollo en muchas cosas, pero en esta Google hizo todo el esfuerzo.

Todo funciona como se espera, incluidos los videos en 360 grados y el contenido comprado asociado a la cuenta de Google. Para el autor, la experiencia es lo bastante buena como para que valga la pena conseguir una Mirage Solo usada solo para ver YouTube.

Nada dura para siempre

Que la Lenovo Mirage Solo siga funcionando en 2026 es casi una casualidad. Se supone que es un producto muerto, y ni Google ni Lenovo quieren saber nada de él. No hay actualizaciones, ni soporte técnico, ni garantía.

En cualquier momento la API de YouTube podría cambiar algo que la rompa, o las aplicaciones favoritas podrían recibir una actualización que les impida correr en una versión tan antigua de Android. Comprar este visor a un precio cercano al original sería una locura.

Dicho eso, si aparece una buena oferta, y para el autor eso significa bastante menos de 100 dólares, más cerca de los 50 a 70 dólares, al equipo todavía le queda vida suficiente como para que valga la pena comprarlo.