El defensor del Right to Repair Louis Rossmann se comprometió formalmente a aportar USD 10.000 para cubrir los costos legales iniciales de un desarrollador independiente amenazado con una cease and desist por Bambu Lab, el fabricante chino de impresoras 3D. Rossmann publicó un video el sábado para movilizar a la comunidad de Derecho a Reparar y financiar la defensa legal del desarrollador mediante crowdfunding, según Tom's Hardware.

El gesto fue acompañado de un mensaje directo: "Y si están viendo esto, Bambu Labs, váyanse a la mierda. Métanse con alguien de su tamaño", cerró Rossmann en el video, tras varias señas obscenas a cámara.

¿Qué proyecto fue cerrado y por qué?

El desarrollador en cuestión es Pawel Jarczak, quien cerró voluntariamente su proyecto OrcaSlicer-BambuLab. El proyecto restauraba el control directo entre las impresoras 3D de Bambu Lab y OrcaSlicer, un slicer de código abierto y muy popular en la comunidad maker.

El año pasado, Bambu Lab declaró que este tipo de integraciones de terceros eran un "riesgo para su infraestructura", argumentando que sus servidores en la nube recibían aproximadamente 30 millones de solicitudes "no autorizadas" por día. OrcaSlicer fue señalado como la fuente principal del tráfico anómalo.

La oferta concreta de Rossmann

"Si Bambu Labs te persigue por mantener tu código, tengo tal confianza en tu caso que voy a pagar los primeros USD 10.000", dijo Rossmann en el video. La oferta tiene una condición implícita: Rossmann le está pidiendo a Jarczak que vuelva a subir su fork de OrcaSlicer a GitHub, en desafío a las amenazas de Bambu Lab.

"¿Cuántos de ustedes, si la cosa se pone seria, si Bambu Labs es lo suficientemente estúpida como para llevar a juicio el caso basura que tienen, estarían dispuestos a poner USD 1, USD 2 o USD 5 para defender a Pawel? Yo me animo a USD 10.000", planteó Rossmann al final del video.

¿Qué es el Right to Repair?

El video de Rossmann incluyó un enlace a la Consumer Rights Wiki para explicar el conflicto a su audiencia, no necesariamente familiarizada con impresoras 3D pero sí con la lucha por el Derecho a Reparar.

El Right to Repair es un movimiento global de derechos del consumidor construido sobre un principio simple: si lo compraste, te pertenece. Y si te pertenece, tenés la libertad de repararlo, modificarlo o mantenerlo como quieras. Los fabricantes no deberían poder gatekeep la capacidad de reparar un producto, y deberían proveer manuales, esquemáticos y partes de repuesto.

El precedente del cerrojo de Bambu Lab

El conflicto se inscribe en una serie de movimientos de Bambu Lab para cerrar el ecosistema en torno a sus impresoras. La compañía introdujo en 2025 un sistema de autorización con tokens para conectar slicers de terceros, lo que en la práctica rompió integraciones existentes de Cura, PrusaSlicer y OrcaSlicer. La justificación oficial fue de "seguridad y estabilidad de la infraestructura cloud", pero la comunidad maker la leyó como cierre estratégico.

OrcaSlicer, por su parte, es un fork de PrusaSlicer desarrollado originalmente para impresoras de bajo costo. Con miles de contribuidores y forks en GitHub, es difícil de bloquear: cuando un repositorio cae, otros lo replican.

¿Qué implica esto para makers en LatAm?

Las impresoras Bambu Lab (X1 Carbon, P1S, A1) son populares en Chile y Argentina, principalmente porque ofrecen bed leveling automático y un workflow simple en el rango de USD 700 a USD 1.500. Pero el cerrojo creciente del ecosistema complica el escenario para fab labs universitarios o pequeños talleres que necesitan flexibilidad en el slicer para materiales no estándar (filamentos compostables, flex, carbon fibre).

Alternativas inmediatas para makers chilenos que prioricen open hardware:

  • Prusa MK4 (más cara pero abierta).
  • Voron 2.4 / Trident (DIY, mayor curva de aprendizaje, totalmente libre).
  • Sovol SV08 y derivados Klipper-based.

El caso Rossmann vs Bambu Lab marca el segundo gran enfrentamiento público entre activistas del Right to Repair y un fabricante de hardware de consumo en 2026, después del litigio con John Deere por tractores agrícolas.