Tesla cambió silenciosamente el comportamiento de su sistema de Full Self-Driving (FSD): a partir de la actualización 2026.2.9.9 distribuida a fines de abril, el prompt de feedback que aparece después de cada intervención del conductor ya no se cierra solo. Permanece en pantalla hasta que el conductor selecciona una de las cuatro categorías disponibles o graba una nota de voz con el botón del volante, según informó Electrek.

La empresa no anunció el cambio. Las release notes del software fueron actualizadas retroactivamente para mencionarlo, de acuerdo con el medio.

¿Qué cambió exactamente?

Antes, cuando el conductor tomaba el control desde FSD, aparecía un prompt en la pantalla central preguntando la razón de la intervención. Si el conductor lo ignoraba, desaparecía por sí solo a los pocos segundos. Era una forma cómoda de recolectar feedback opcional.

Con el nuevo comportamiento:

  • El prompt se mantiene indefinidamente en pantalla.
  • No tiene botón para descartarlo.
  • No hay timeout automático.
  • Solo se cierra si el conductor toca una categoría (Preference, Discomfort, Navigation o Critical) o si graba una nota de voz.

Tesla iteró el diseño tres veces en rápida sucesión. La versión original tenía Preference, Comfort, Critical y Other como opciones. La segunda reemplazó "Other" por "Navigation" tras quejas de usuarios sobre la ausencia de una categoría para errores de ruta. La tercera versión, en distribución ahora con la actualización 2026.2.9.10, achica el cuadro y ya no bloquea el acceso a controles como navegación, climatización o selección de marcha.

¿Hay forma de saltarse el prompt?

Sí, pero es un workaround, no una función oficial: doble tap al botón de micrófono del volante graba una nota de voz vacía y limpia el prompt al instante. El hecho de que esa sea la única salida rápida, en vez de un botón explícito de descartar, deja claro el diseño intencional de Tesla.

¿Por qué Tesla quiere obligar el feedback?

La lógica es directa. FSD mejora analizando datos reales de intervenciones, y un feedback vago o ausente hace más difícil diagnosticar modos de falla. Forzar al conductor a categorizar cada toma de control entrega señal de entrenamiento más limpia para el pipeline de IA.

Las cifras son significativas: Tesla tiene aproximadamente 500.000 suscriptores activos de FSD, que generan USD 546 millones de ingresos recurrentes anuales según Electrek. El sistema acumula además 10.000 millones de millas conducidas con FSD activado, según datos del mismo medio. Cada intervención etiquetada se convierte en un dato valioso para reforzar el entrenamiento del modelo.

Tesla introdujo originalmente la posibilidad de enviar feedback de voz tras intervenciones en 2023, pero hasta hoy era completamente opcional. Hacerlo obligatorio es un cambio significativo en la economía del feedback entre Tesla y sus clientes.

¿Qué reclaman los conductores?

Varios propietarios de Tesla han marcado preocupaciones legítimas. El prompt aparece inmediatamente después del desenganche, es decir, justo cuando la atención del conductor debe estar en la calzada. Un cuadro de diálogo persistente que exige input durante un momento potencialmente crítico para la seguridad es, por definición, una distracción.

Más allá del tema de seguridad, hay una molestia práctica: las categorías disponibles no siempre se ajustan a la razón real de la intervención. Conductores citados por Electrek señalan que terminan tocando una opción al azar para cerrar la pantalla, lo que invalida el propósito original de recolectar datos limpios.

Otro detalle reportado: el prompt sigue en pantalla incluso cuando el vehículo está en posición Park, lo que sugiere que la función fue lanzada sin pasar por una revisión exhaustiva.

Disponibilidad para Chile y LatAm

FSD aún no está disponible para usuarios chilenos. Tesla mantiene la función geo-restringida a Estados Unidos, Canadá, China y mercados europeos seleccionados. En Chile, los Tesla importados solo cuentan con Autopilot básico y los datos no se entrenan localmente.

Cualquier llegada futura de FSD al mercado chileno o latinoamericano va a apoyarse en el corpus norteamericano de etiquetados, no en señalética ni patrones de manejo locales.