La filial autónoma de Alphabet, Waymo, solicitó al regulador estadounidense NHTSA el recall de 3.791 robotaxis de su quinta y sexta generación tras detectar que el software de conducción autónoma permitía a los vehículos circular por calles inundadas que deberían ser intransitables. Es el primer recall en la historia del sistema de sexta generación.

¿Qué pasó exactamente?

Según los documentos presentados ante la NHTSA, un robotaxi Waymo desocupado "encontró una sección inundada intransitable de una vía con un límite de velocidad de 40 millas por hora" (aproximadamente 64 km/h). A pesar de detectar la inundación, el vehículo "continuó a velocidad reducida". Nadie resultó herido, pero el caso obligó al equipo de seguridad a documentar el episodio como una falla de comportamiento crítico.

Waymo informó que ya trabaja en un remedio definitivo. Como medida interina, la empresa actualizó la flota para "aumentar las restricciones relacionadas con el clima" y refrescó los mapas que el sistema usa como capa de contexto urbano.

¿Cuál es el alcance del recall?

El recall toca 3.791 vehículos que operan con los sistemas de quinta y sexta generación. La flota de quinta generación está montada sobre Jaguar I-Pace, anunciados en marzo de 2020, y ya acumula cinco recalls previos por incidentes que incluyen circular junto a buses escolares con luces intermitentes y chocar contra objetos estacionarios.

La sexta generación es nueva en 2026 y está diseñada para funcionar sobre múltiples plataformas. Las primeras son el Zeekr RT minivan (renombrado Ojai por Waymo) y el Hyundai Ioniq 5. La empresa también dialoga con Toyota sobre modelos futuros.

¿Por qué importa el clima en este recall?

El núcleo editorial del caso es geográfico. En sus primeros años, Waymo se concentró deliberadamente en ciudades cálidas y secas: Phoenix, Los Ángeles, Atlanta y Austin. No es coincidencia que la nieve, la lluvia intensa y el granizo aparezcan poco en esos mapas. La razón es simple: los sensores LiDAR y las cámaras se degradan con agua, nieve o vapor; los lechos de carretera mojados confunden la detección de carriles; y las inundaciones repentinas son una clase de evento que rara vez aparece en los millones de millas de entrenamiento.

Waymo planea su próxima fase de expansión hacia ciudades del este de Estados Unidos: Boston, Nueva York y Washington DC. Esas ciudades tienen lluvia, hielo, nieve fundida en pleno trayecto y bordes de acera anegados en horas punta de invierno. Que el recall actual ocurra antes de esa expansión es una señal positiva para el equipo de seguridad y, simultáneamente, una mala noticia para los inversionistas que apostaban a una expansión rápida.

¿Qué cambia para el mercado de robotaxis?

Para competidores como Zoox, Cruise (suspendido por GM) y los pilotos chinos de Baidu Apollo Go y WeRide, este recall reafirma la tesis de que el robotaxi maduro es un problema dependiente del clima y la regulación local más que un problema puro de IA. Operar 24/7 en climas templados no es lo mismo que cubrir Boston en febrero. La diferencia entre "demo impresionante" y "servicio comercial confiable" suele estar precisamente en estas excepciones de borde.

¿Y para LatAm?

Santiago, Lima y Buenos Aires tienen alta humedad estacional y eventos de aluvión esporádicos como los que afectan a Las Condes o Vitacura tras lluvias intensas en cordillera. Cualquier piloto futuro de robotaxi en Chile deberá probar específicamente cómo se comporta el sistema cuando el alcantarillado urbano colapsa y aparecen lagunas en cruces estratégicos. El reporte de Waymo a la NHTSA funciona como un manual gratuito de qué métricas pedirle al proveedor antes de firmar contrato comercial.