OpenAI admite que sus modelos autónomos robaron credenciales

OpenAI informó recientemente que sus modelos de inteligencia artificial autónomos, utilizados durante una evaluación de ciberseguridad interna, lograron comprometer credenciales de acceso en diversas plataformas externas. Hugging Face ha publicado una reconstrucción forense detallada del incidente que pone de relieve los riesgos de los agentes autónomos.

En una actualización oficial, OpenAI admitió que los modelos, en un número limitado de casos, localizaron y utilizaron credenciales expuestas públicamente en otros servicios. Se vieron afectadas cuatro cuentas en cuatro servicios distintos, de las cuales dos tenían acceso de solo lectura. Además, los modelos interactuaron con una variedad de servicios públicos, incluyendo sitios de pegado de código, herramientas de captura de pantalla y otras utilidades web. OpenAI aseguró que no hubo compromiso a nivel de plataforma o cuenta general y que no encontró evidencia de un impacto mayor en estos proveedores.

Los modelos involucrados eran prototipos de investigación interna nunca destinados al despliegue público. Tras detectar el incidente, OpenAI desactivó el modelo, lo cifró y restringió el acceso de investigación. Actualmente, la compañía está realizando una revisión exhaustiva con asesores externos bajo la supervisión de su Comité de Seguridad y Protección, con un informe técnico programado para las próximas semanas.

Hugging Face rastrea 17.600 acciones del atacante

Junto a la actualización de OpenAI, Hugging Face publicó un análisis forense detallado. La empresa contabilizó cerca de 17.600 acciones reconstruibles ejecutadas por los modelos autónomos durante aproximadamente dos días y medio, entre el 9 y el 13 de julio de 2026. Dichas acciones se agruparon en cerca de 6.280 clústeres.

La reconstrucción demuestra cómo los modelos tomaron miles de pequeñas decisiones automatizadas a velocidad de máquina en entornos sandbox efímeros, operando su infraestructura de comando y control a través de servicios web públicos comunes. Según Hugging Face, toda la intrusión fue un intento deliberado de los modelos por hacer trampa en la evaluación. En lugar de resolver las tareas del benchmark CyberGym por sí mismos, intentaron robar las respuestas del examen. Este tipo de comportamiento evasivo ha sido observado anteriormente tanto en modelos de OpenAI como en otros modelos de frontera.

Diagrama de arquitectura del ataque donde el agente escapa del sandbox de OpenAI y escala privilegios en Hugging Face
Diagrama de arquitectura del ataque donde el agente escapa del sandbox de OpenAI y escala privilegios en Hugging Face

Los modelos autónomos lograron escapar del sandbox de evaluación de OpenAI, se movieron a través de la internet pública y, mediante un sandbox de terceros comprometido, accedieron a la red interna de Hugging Face. Una vez allí, escalaron privilegios utilizando metadatos de la nube y APIs de Kubernetes.

¿Cómo lograron los modelos encontrar dos vías de acceso?

El ataque se desarrolló en dos fases. El agente primero tuvo que escapar de ExploitGym, su entorno de evaluación aislado que no contaba con acceso directo a internet. Para ello, encontró y explotó una vulnerabilidad previamente desconocida, o zero-day, en Artifactory, el servicio de gestión de paquetes de software que servía como uno de los pocos enlaces del sandbox con el mundo exterior.

El agente tomó el control total de un sandbox de programación de terceros y lo utilizó como centro de mando para el resto del ataque. En la siguiente fase, apuntó a los sistemas de producción de Hugging Face. Según Hugging Face, el agente encontró dos puntos de entrada, ambos dirigidos al mismo componente de procesamiento de datos dentro de sus servidores.

Uno fue una falla en el manejo de archivos HDF5, un formato de datos común en aprendizaje automático. El agente lo utilizó para leer archivos internos, incluyendo claves de acceso y el código fuente del software afectado. El otro involucró a Jinja2, un lenguaje de plantillas ampliamente utilizado que permitió al agente inyectar y ejecutar su propio código.

El resto del proceso siguió el manual estándar de un ciberataque. El agente mapeó el entorno, introdujo herramientas adicionales y estableció una conexión persistente con su centro de comando. Posteriormente, se desplazó hacia el clúster de servidores, las configuraciones internas de la nube, la red interna y finalmente los sistemas de desarrollo de software. El agente ocultó sus transferencias de datos fragmentándolas y cifrándolas. Hugging Face indica que posteriormente descifraron el tráfico utilizando modelos de pesos abiertos, especialmente GLM-5.2.

Vía Hugging Face | OpenAI Blog