Bedrock Robotics desplegó excavadoras pesadas retroadaptadas y completamente autónomas en proyectos de infraestructura activos de Texas y Nevada. Estas iniciativas de maquinaria pesada gobernada por inteligencia artificial apuntan directamente a tres problemas de la construcción: la escasez severa de mano de obra, los riesgos de seguridad y los sobrecostos.
Con más del 40% de la fuerza laboral de la construcción en Estados Unidos a punto de jubilarse dentro de cinco años, Bedrock sostiene que su tecnología llega en un momento decisivo para las ambiciones de infraestructura del país. Respaldada por 350 millones de dólares en capital de riesgo y liderada por antiguos responsables de autonomía de Waymo, la empresa emergente ofrece un sistema de retroadaptación que convierte el movimiento de tierra, complejo y de alto riesgo, en una operación gobernada por software.
¿En qué obras están trabajando?
Los primeros proyectos incluyen una planta de tratamiento de aguas en Nevada, en alianza con Sundt Construction; una faena de movimiento de tierra de varios millones de yardas cúbicas en Texas junto a Champion Site Prep; y un proyecto de obra civil de 1,2 millones de yardas cúbicas con Zachry Construction Corporation.
"Ahora mismo estamos haciendo mucho despeje de terreno, el movimiento de tierra inicial, operaciones de corte y relleno, la preparación de fundaciones, la preparación de los cortes gruesos previos al trabajo de mayor detalle", explicó Kevin Peterson, director de tecnología de Bedrock Robotics, a The Robot Report.
Aunque el diseño de Bedrock permitirá a futuro retroadaptar excavadoras de modelos recientes ya existentes, por ahora la empresa solo despliega maquinaria nueva equipada y probada en su propia sede. Peterson espera que hacia fin de año ya estén operando sobre equipos de sus socios.
Seguridad como condición de entrada
La seguridad es la prioridad número uno del despliegue, según Peterson.
"No podemos transar la seguridad", afirmó. "Las máquinas operan cerca de personas, llegan camiones aljibe, y la máquina tiene que reaccionar. Eso es lo que de verdad nos importa. Cuando equipas máquinas existentes, una de las cosas con las que te empiezas a topar es que nos interesan todos los sensores de la máquina. Nos interesan las señales que vuelven y el estado de salud de la máquina".
Los sistemas de Bedrock pueden trabajar con seguridad sin un operador en el asiento. "El sistema se monitorea a sí mismo, observa qué está haciendo, si está avanzando, y llama a casa si se queda atascado", detalló Peterson. "Si se atasca, hay un procedimiento para manejarlo".
Mantener una persona en el circuito asegura que las operaciones resulten exitosas y minimiza las interrupciones en la obra, según la compañía.
¿Qué viene después?
"Hay tres cosas grandes que vamos a hacer a continuación", señaló Peterson. "Una es simplemente escalar nuestros despliegues. Queremos que más clientes usen estas máquinas, y eso nos da experiencia".
"La otra dimensión es hacer más tareas", agregó. "Nos estamos metiendo en un puñado de trabajos de mayor finura, y eso abre cada vez más alcance".
"Estamos empujando en muchísimos otros frentes", cerró. "Estamos empezando a pensar en serio en orquestar varias máquinas, y eso ha sido algo de más largo plazo, pero vienen pronto en la hoja de ruta los grupos de máquinas que trabajan juntas. Podrías tener una excavadora, una topadora, un camión, y quizás una motoniveladora, y esas trabajan como equipo".
Los números que explican la apuesta
El sector está llegando a su límite, según la propia Bedrock. El 20% de los trabajadores de la construcción supera los 55 años, y los analistas estiman que más del 40% de la industria se jubilará en los próximos cinco años.
| Indicador | Cifra |
|---|---|
| Trabajadores de la construcción sobre 55 años | 20% |
| Jubilaciones proyectadas a cinco años | más del 40% |
| Sobrecosto promedio en proyectos grandes | 80% |
| Atraso promedio en proyectos grandes | 20% |
| Participación en la fuerza laboral total | 7,5% |
| Participación en las muertes laborales | 20% |
Ese último par de cifras es el más elocuente: la construcción concentra el 7,5% de los trabajadores y el 20% de las muertes en el lugar de trabajo, una sobrerrepresentación de casi tres veces.
"La economía física es la próxima gran frontera del aprendizaje de máquinas", declaró Boris Sofman, cofundador y director ejecutivo de Bedrock Robotics. "Aunque hoy tenemos excavadoras moviendo tierra de forma independiente, vamos hacia flotas coordinadas que se autoorganizan para ejecutar alcances completos de trabajo".
Por qué partieron por la excavadora
Bedrock priorizó las excavadoras porque son la máquina más compleja y más utilizada de una obra, y suelen representar el 25% de la flota de un contratista. Dominar una excavadora toma cinco años o más, lo que la convierte en una de las máquinas más difíciles de dotar con operadores calificados de manera predecible.
Partir por el movimiento de tierra aporta además previsibilidad a la base de todo proyecto grande: hasta que la tierra no está movida, ninguna fase posterior, ni hormigón, ni acero, ni obras mecánicas o eléctricas, puede avanzar.
El sistema, llamado Bedrock Operator, equipa flotas existentes con un conjunto de sensores y cómputo en una instalación que toma un solo día y no exige cambios permanentes ni maquinaria nueva. Entrenado a lo largo de decenas de miles de horas en terreno, el modelo de aprendizaje de máquinas de extremo a extremo permite al sistema percibir el entorno, planificar su movimiento y ejecutar tareas complejas de forma autónoma una vez que un jefe de obra fija el plan inicial. Tras un año de pruebas rigurosas en faenas activas bajo supervisión humana, las máquinas equipadas por Bedrock demostraron estar listas, según la empresa.
"Nuestra alianza con Bedrock Robotics nos está ayudando a enfrentar algunos de los desafíos que más importan en la construcción: hacer más predecibles los plazos y los costos, sacarle un uso más consistente a nuestros equipos y permitir que nuestras cuadrillas calificadas se concentren en el trabajo donde su experiencia realmente pesa", señaló Cade Rowley, director ejecutivo de Sundt Construction.




