Un torpedo pesado Mk 48 de ejercicio, de fabricación estadounidense, salió disparado desde XV Excalibur, el submarino robótico de la Royal Navy. La prueba conjunta de la Marina de Estados Unidos y la marina británica muestra cómo avanzan las capacidades de combate autónomas pensadas para complementar a las plataformas tripuladas, según informó New Atlas.
¿Qué es AUKUS y dónde entra esta prueba?
El acuerdo AUKUS entre Australia, el Reino Unido y Estados Unidos tiene dos líneas separadas. El Pilar 1 apunta a la seguridad en el Indo-Pacífico y permite que Australia adquiera, y con el tiempo fabrique, submarinos de ataque de propulsión nuclear con armamento convencional.
El Pilar 2 es uno de los intercambios de tecnología militar más amplios de la historia. Acelera el desarrollo conjunto en tecnologías emergentes y mejora la intercambiabilidad entre las fuerzas aliadas. Dentro de ese pilar, las marinas de Estados Unidos y el Reino Unido buscan que submarinos robóticos como Excalibur tengan la misma capacidad de ataque que un submarino tripulado, y que ambas marinas puedan intercambiar sistemas de armas.
Un torpedo de la Guerra Fría
La demostración se hizo en el British Underwater Test & Evaluation Centre (BUTEC), en Escocia, y juntó a dos épocas navales distintas.
El Mk 48 entró en servicio en 1972. Se desarrolló como un arma capaz de enfrentar a los submarinos soviéticos de gran profundidad y alta velocidad con casco de titanio, como los de la clase Alfa. Sus cifras principales, según New Atlas:
- Peso de 1,7 toneladas
- Ojiva de alto explosivo PBXN-103 de 292 kg (645 libras)
- Velocidad de hasta 55 nudos (102 km/h)
- Alcance de hasta 32 millas náuticas (60 km)
- Profundidad de operación de 800 metros
¿Cómo es el submarino Excalibur?
Excalibur es un vehículo submarino no tripulado de gran tamaño (XLUUV, por su sigla en inglés), un producto del siglo XXI que prioriza a los vehículos autónomos que operan en equipo con naves tripuladas. Mide 12 metros de largo y desplaza 19 toneladas. Con el Mk 48 amarrado a su parte inferior, parecía un juguete de bañera, según la descripción de New Atlas.
Esa apariencia es parte de la tendencia. Al eliminar los espacios para la tripulación, los controles y el equipo de soporte, un submarino robótico puede ser mucho más pequeño y compacto, y conservar buena parte de las capacidades. Algunos diseños incluso prescinden del casco de presión y usan módulos reforzados.
Siete meses de la aprobación a la prueba
La prueba muestra cómo los tres países trabajan en integrar rápido software, interfaces y armamento pesado, y cómo las plataformas autónomas pueden servir como lanzadores de primera línea. También refleja un tema cada vez más común, el desarrollo acelerado de sistemas. Según la Marina de Estados Unidos, la prueba pasó de la aprobación a la ejecución en solo siete meses, un plazo que antes se habría considerado irreal.
El almirante Daryl Caudle, jefe de Operaciones Navales de Estados Unidos, se refirió al resultado en un comunicado de la Marina.
"Esta prueba exitosa marca un hito histórico para la guerra submarina aliada. Demostrar que podemos lanzar sin problemas un torpedo pesado estadounidense desde un vehículo submarino autónomo de la Royal Navy valida nuestra visión compartida de una verdadera intercambiabilidad. Al integrar armas, cargas útiles y arquitecturas de misión entre plataformas aliadas, estamos aumentando la flexibilidad, la escala y el poder de combate de nuestras fuerzas combinadas y asegurando que estén listas para enfrentar las exigencias estratégicas del mañana", dijo Caudle.





