Google Japón tiene una nueva versión, absurdamente poco práctica, del teclado. Esta vez es una cinta transportadora, y el proyecto está en GitHub con firmware, archivos STL y una guía de armado completa, informó Hackaday el 5 de octubre. Hackaday bromea con que parece abril en octubre, por las inocentadas del 1 de abril.
El repositorio sirve para quien quiera esperar un ciclo completo de la cinta para alcanzar la tecla de borrar cada vez que se equivoca, o para escribir palabras tan entretenidas como "ooid" o "princesship".
¿Cómo funciona?
Se puede ver en acción en el video del proyecto, pero la foto ya da una idea. Las cuatro filas escalonadas de teclas son cadenas impresas en 3D que sostienen interruptores mecánicos, y un motor ubicado en la base las mueve.
Cada fila lleva además un PCB flexible que mantiene todo cableado. Lo que no queda claro es cómo salen de la cinta los impulsos eléctricos de cada pulsación para llegar al computador. Esa parte de la guía de armado dice "TBD" (por definir) y el código fuente no parece estar completo.
Las ideas de Hackaday para completarlo
Esos detalles podrían llegar más adelante, o no revelarse nunca, porque el proyecto es obviamente una broma. Pero como Google ya se tomó el trabajo de publicar los STL, en Hackaday dicen que ahora les interesa resolver cómo hacerlo funcionar de verdad. Proponen tres caminos:
- Un microcontrolador con BLE en cada cinta
- Etiquetas RFID en cada tecla, con lectores en la base
- LED SMD en el PCB flexible que emitan el código ASCII de cada tecla presionada al pasar frente a un sensor
En teoría cualquiera de las tres debería funcionar, y Hackaday deja la elección a sus lectores.
Los teclados raros de Google Japón
Hackaday reconoce su simpatía por Google Japón y sus teclados extraños. Comparado con el sombrero de hace unos años, este es casi práctico, aunque el de disco de teléfono gana en estilo. Para el medio, en cierto modo es exactamente lo inverso de las impresoras de cadena de otra época, donde la cadena de caracteres giraba frente al papel.




