Un grupo de estudiantes está usando inteligencia artificial de código abierto y robots humanoides físicos para desarrollar nuevos comportamientos robóticos a través del proyecto ROBOTIS Open Humanoid GYM. El programa combina simulación, entrenamiento de IA, pruebas en hardware y mentoría de la industria, lo que permite a los participantes pasar del desarrollo virtual a la ejecución en un robot real.

La iniciativa fue lanzada por la empresa coreana de robótica ROBOTIS y está diseñada para hacer más accesible el desarrollo de humanoides y de IA física a investigadores emergentes. Los participantes usan la plataforma AI Sapiens K1 de la compañía y componentes DYNAMIXEL para experimentar con el movimiento y el control de humanoides.

¿Qué incluye la plataforma abierta?

El programa se centra en el ROBOTIS Open Humanoid, una plataforma de código abierto que cubre los fundamentos de hardware y software para desarrollar nuevas capacidades en humanoides. Su entorno de desarrollo abarca diseño mecánico, software, simulación, generación de movimiento y entrenamiento basado en IA.

El detalle de los DYNAMIXEL no es menor para quien mira esto desde el banco de trabajo. Son servomotores inteligentes que se comunican en cadena y reportan posición, carga y temperatura, y llevan años siendo el actuador de referencia en robótica académica. Que la plataforma se apoye en componentes ya conocidos en el ecosistema baja la barrera para replicar partes del trabajo fuera de Corea.

¿Cómo se pasa de la simulación al robot real?

A través de OH! GYM, sigla de Open Humanoid GYM, los estudiantes reciben acceso a robots humanoides y a entornos de desarrollo mientras trabajan con ingenieros de la industria que les dan orientación técnica. Los participantes pueden desarrollar primero los comportamientos en simulación, incluyendo generación de movimiento, funciones de recompensa y políticas de control, antes de transferirlos a las máquinas físicas.

Las pruebas en el mundo real entregan datos de desempeño sobre los movimientos exitosos y también sobre las fallas. Con eso, los estudiantes pueden refinar sus políticas de control mediante experimentos repetidos, reduciendo el costo y el riesgo asociados a probar cada iteración directamente en el hardware. El flujo de trabajo arma un ciclo práctico de desarrollo que cubre simulación, entrenamiento de IA, ejecución física y recolección de datos.

Ese punto es el que separa un curso de robótica de un laboratorio de verdad. Un humanoide que se cae mientras aprende no es un dato barato: se rompen reductores, se doblan piezas y se pierden semanas. Mover la mayor parte del ensayo y error al simulador es lo que hace viable que un equipo universitario itere decenas de veces.

Cuatro universidades en la primera generación

La primera generación de OH! GYM corrió entre el 1 de julio y el 31 de agosto, y reunió equipos de la Universidad Gachon, la Universidad Nacional de Seúl, la Universidad Yonsei y SeoulTech. Entre los proyectos hubo desarrollo de comportamientos de humanoides para sortear obstáculos.

ROBOTIS también está desarrollando OH! Seminar, orientado a compartir conocimiento técnico, y OH! Challenge, para pruebas competitivas que incluyen circuitos de obstáculos y otros eventos robóticos. En conjunto, estas iniciativas buscan fortalecer la colaboración abierta y dar a estudiantes, investigadores y desarrolladores experiencia práctica en el avance de la robótica humanoide.