Si terminas perdido en el bosque o a la deriva en el mar, una baliza personal de localización (PLB, por sus siglas en inglés) con GPS es sin duda algo útil de tener, porque entrega tu posición exacta a los equipos de rescate. La que tiene Steve Jernigan es relativamente accesible considerando que algún día podría salvarle la vida, pero resulta que las baterías de repuesto para la unidad son extremadamente caras y difíciles de conseguir, porque el fabricante prefiere que uno le envíe el equipo de vuelta para su reacondicionamiento.
Así que, naturalmente, lo desarmó y descubrió cómo hacerlo por su cuenta.

¿De qué está hecho el pack?
Su pack de baterías casero consiste en un pequeño PCB a medida y un par de celdas de litio y dióxido de manganeso de 6 volts compradas de catálogo, todo dentro de una carcasa impresa en 3D que calza en la parte trasera de la baliza McMurdo. En el video de armado, Steve muestra cómo se ensambla el conjunto y demuestra el uso de un compuesto de encapsulado de dos componentes para dejar los elementos fuera.
Esa elección de química no es casual. Las celdas de litio y dióxido de manganeso son las que se usan habitualmente en este tipo de equipos precisamente porque toleran años de almacenamiento sin descargarse y funcionan en un rango amplio de temperatura, que es exactamente lo que se le pide a un dispositivo que va a pasar la mayor parte de su vida guardado en una mochila sin encenderse jamás.
¿Es buena idea hacerlo?
Antes de que alguien lo diga: meterle un pack de baterías hecho en casa a un dispositivo que algún día podría ser lo único entre uno y la muerte probablemente no sea una gran idea.
El propio Steve menciona en la descripción de su proyecto que esto está pensado como respaldo, y que uno debería de verdad pagar por una batería legítima si existe alguna posibilidad real de necesitar ser rescatado. Vale la pena subrayarlo: acá lo interesante es la ingeniería inversa del pack y la documentación del proceso, no la recomendación de reemplazar el consumible de un equipo de emergencia certificado.
El caso también deja a la vista un patrón que se repite en el mundo del hardware. Cuando el consumible de un aparato solo se consigue enviando el aparato completo de vuelta a fábrica, el costo de mantenerlo operativo deja de estar en la pieza y pasa a estar en la logística. Para quien vive lejos de los centros de servicio autorizados, que es el caso de buena parte de la región, esa diferencia es la que decide si un equipo sigue en uso o queda muerto en un cajón con una batería agotada.
Un proyecto más seguro para empezar
Si te interesa el trabajo con packs de baterías pero sin poner en riesgo la vida ni las extremidades, arreglar el que vino con tu taladro inalámbrico puede ser un mejor proyecto para partir. La lógica es la misma, es decir, abrir el pack, identificar las celdas, entender el circuito de protección y reemplazar lo que corresponde, pero el peor escenario posible es quedarse sin taladro.




