Nunca hubo un peor momento para que se rompa un dispositivo electrónico. Quedarnos sin computador, celular o consola ahora mismo implica pagar un sobreprecio significativo por hardware que, en muchos casos, es inferior al que compramos hace años. Esta crisis, iniciada con la memoria RAM y los SSD, se ha expandido a toda la tecnología de consumo. Si la expectativa era una mejora a corto plazo, la realidad es que para el próximo otoño se espera una duplicación de precios que continuará escalando al menos hasta 2028.
¿Por qué la crisis de memoria se extenderá hasta 2028?
Al inicio de esta situación, las estimaciones sobre el tiempo que el mercado estaría asfixiado por el control de unas pocas tecnológicas eran variadas. Mientras algunas voces optimistas sugerían una mejora para 2027, la realidad del mercado actual ha obligado a revisar estas previsiones. Samsung, parte del tridente de la RAM junto a SK Hynix y Micron, ha indicado que las condiciones empezarán a normalizarse recién en 2028. Sin embargo, esto no implica una bajada de precios, sino una estabilización tras una escalada constante. Por su parte, SK Hynix ha calificado 2027 como un año nefasto para el suministro global.
El problema central radica en el modelo de "stock imaginario" y los acuerdos a cinco años. La demanda de componentes para IA supera la capacidad de fabricación, y las empresas líderes están firmando contratos para vender productos que aún no existen. Un ejemplo claro es la colaboración estratégica entre Samsung y Broadcom, valorada en 200.000 millones, enfocada exclusivamente en infraestructura para inteligencia artificial.

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¿Qué impacto tienen los acuerdos de suministro en el usuario?

El vicepresidente ejecutivo de Samsung, Jaejune Kim, confirmó durante la presentación de resultados del segundo trimestre que ya han firmado acuerdos de suministro a cinco años con los cinco mayores operadores de centros de datos globales. Estos contratos cubren aproximadamente el 65% de su capacidad de producción de memoria, dejando solo un margen reducido para la flexibilidad de precios en el mercado abierto. Esta estrategia garantiza ingresos constantes para Samsung, pero deja al mercado minorista desabastecido y sujeto a precios de especulación.
La demanda insatisfecha obliga a los fabricantes a reconvertir plantas de chips tradicionales para producir componentes de vanguardia para IA. Gigantes como Western Digital han vendido toda su capacidad de producción para 2026, mientras que TSMC, el pilar de la industria, lucha por cumplir con los pedidos masivos, creando un cuello de botella que eleva los márgenes de beneficio a niveles históricos.
¿Qué precios estamos pagando actualmente?
Los datos de DRAMeXchange, que monitorean el mercado desde 2016, confirman que los precios han alcanzado máximos históricos. En julio, la memoria para computadores subió un 14,3% intermensual, mientras que la memoria NAND registró alzas de entre el 35% y el 51%. Este impacto se traslada directamente a las tarjetas gráficas; se prevé que los modelos de Nvidia suban un 30%. En contraste, AMD opta por reducir la capacidad de memoria para mantener precios competitivos, lanzando productos como la RX 9050 con apenas 4 GB. Ante este panorama, la recomendación técnica es clara: comprar el dispositivo necesario ahora, antes de que el sobreprecio sea aún mayor.
Vía Xataka.




