Qualcomm acordó adquirir a la startup de Silicon Valley Modular por cerca de USD 4.000 millones, en una operación que marca el mayor movimiento de la empresa para construir una alternativa a CUDA fuera del ecosistema NVIDIA.
Las compañías anunciaron el acuerdo el miércoles. Qualcomm comunicó que espera emitir hasta 19,2 millones de acciones ordinarias como contraprestación, monto que equivale a poco menos de USD 4.000 millones al precio de cierre más reciente. El cierre formal está previsto para la segunda mitad de 2026.
La cifra representa 2,5 veces la valuación de Modular hace apenas nueve meses, cuando la startup levantó USD 250 millones a una valoración de USD 1.600 millones. En esos nueve meses, la fiebre por aceleradores de IA y por capas de software portables entre chips multiplicó el atractivo de la compañía.
¿Qué hace exactamente Modular y por qué Qualcomm la quiere?
Modular vende una plataforma de software para chips y, sobre ella, un lenguaje de programación propio, Mojo, que permite escribir código de IA una sola vez y ejecutarlo sobre arquitecturas distintas sin reescribir cada kernel. El equipo completo, con sus dos cofundadores y unos 150 empleados, se integra a Qualcomm.
"Creemos que el futuro pertenece a plataformas horizontales, amigables para desarrolladores, que puedan correr sobre entornos de cómputo diversos y darle al cliente opciones reales sobre cómo y dónde desplegar IA", dijo Cristiano Amon, presidente y CEO de Qualcomm, en un comunicado oficial.
La operación confirma la ambición de Qualcomm por expandirse más allá del mercado de chips para teléfonos móviles, que todavía concentra la mayor parte de sus ingresos. Amon adelantó hace pocos días que la empresa trabaja en 40 diseños distintos de chips para dispositivos de IA, incluidos lentes inteligentes, joyería conectada, audífonos, pines y relojes.
¿Cómo encaja con la jugada por el data center?
El movimiento sobre Modular sigue una línea coherente con compras recientes. A fines del año pasado, Qualcomm adquirió Ventana Micro Systems, una startup enfocada en construir CPUs de servidor basadas en RISC-V, la arquitectura abierta de chips. En paralelo, la empresa desarrolla diseños ASIC personalizados para centros de datos, con la china ByteDance reportada como uno de sus primeros clientes.
Sumar Modular le entrega a Qualcomm la pieza de software que faltaba para competir contra el modelo cerrado de NVIDIA. CUDA, la capa que NVIDIA usa para mantener cautivos a los desarrolladores de IA en sus GPUs, no tiene equivalente abierto realmente competitivo. ROCm de AMD es open source pero, en la práctica, sigue siendo difícil de portar a chips de terceros.
Pequeña tabla comparativa: software de cómputo de IA en 2026
| Capa | Dueño | Modelo | Portabilidad real |
|---|---|---|---|
| CUDA | NVIDIA | Cerrado | Solo GPUs NVIDIA |
| ROCm | AMD | Open source | GPUs AMD; portar a otros chips cuesta |
| Modular / Mojo | Qualcomm (pendiente cierre) | Comercial multi-chip | NVIDIA, AMD, Apple, AWS y, ahora, Qualcomm |
Modular ya tenía firmados acuerdos con los grandes fabricantes (NVIDIA, AMD), con los hyperscalers (Amazon) e incluso con Apple, mientras competía indirectamente con todos ellos. Esa tensión —donde el cliente era también el rival— es la que termina resolviéndose con la venta.
¿Quién es Chris Lattner y por qué importa esta contratación?
Modular fue fundada en 2022 por Chris Lattner y Tim Davis. Ambos trabajaron antes en los chips TPU de Google. El currículum de Lattner es uno de los más densos de la industria del software de sistemas: creó el proyecto open source LLVM (la infraestructura de compiladores sobre la que se construyen Rust, Swift y buena parte del toolchain moderno), diseñó el lenguaje Swift de Apple y dirigió brevemente el equipo de software de Autopilot en Tesla. Andrej Karpathy —que ahora está en Anthropic— heredó ese rol en Tesla más adelante.
Hace un año, Lattner explicó a WIRED que armó Modular justamente para resolver, desde fuera, un problema estructural del software de IA: cada nube termina escribiendo su propia capa para exprimir GPUs y CPUs, multiplicando trabajo. Esa misma lógica horizontal es la que ahora Qualcomm absorbe.
Lectura para LatAm
Para integradores y desarrolladores de IA en Chile y la región, la operación tiene una implicancia concreta: Qualcomm pasa a controlar la capa de software que más activamente busca correr modelos de IA sobre chips no-NVIDIA. Eso eventualmente abarata el costo de inferencia en edge (smartphones, lentes, cámaras industriales) que ya operan con Snapdragon, y abre la puerta a que entrenamiento e inferencia en data centers locales —cuando estén disponibles— no dependan exclusivamente del precio que NVIDIA decida.
Al precio actual, una unidad H100 de NVIDIA importada a Chile bordea los CLP 35-45 millones según distribuidor. Un ecosistema multi-chip real, sobre todo si Qualcomm libera parte de Mojo o lo licencia a precios contenidos, podría desafiar ese piso en el mediano plazo.
Al final, como dijo Lattner cuando todavía dirigía Modular, el problema de portabilidad de IA "era estructural y había que resolverlo fuera del entorno de las grandes tecnológicas". Al final, la estructura que ganó fue la de Qualcomm.




