Los Google Pixel 11 están a punto de ser presentados el próximo 12 de agosto. Aunque el evento astronómico del eclipse solar acaparará las miradas, un problema mucho más terrenal podría eclipsar las expectativas de los usuarios: la crisis de la memoria RAM está encareciendo drásticamente la fabricación de dispositivos. Según Shakil Barkat, vicepresidente de dispositivos y servicios de Google, la situación es crítica.

¿Por qué los precios de la tecnología se han disparado?

Estamos presenciando una escalada de costos constante en el sector tecnológico. Las consolas se encarecen, los teléfonos de gama de entrada están desapareciendo y las tarjetas gráficas alcanzan precios de lujo. Barkat ha puesto cifras concretas a esta tendencia:

Si en 2025 el costo de 1 GB de RAM era de 2,80 dólares, actualmente el valor asciende a 12 dólares. Esto implica que los 16 GB de un Pixel 10 Pro han pasado de costar 45 dólares a 192 dólares en componentes. Este incremento de 147 dólares por unidad representa una subida del 328,6 %.

Estos datos, compartidos en una entrevista con 9to5Google, provienen de estimaciones de Morgan Stanley y reflejan la presión inflacionaria sobre los fabricantes.

El siguiente gráfico detalla la configuración del modelo anterior, que sirvió como referencia para medir el impacto de estos costos de memoria en la gama alta:

Google Pixel 10 pro con 16 GB de memoria RAM
Google Pixel 10 pro con 16 GB de memoria RAM

El dispositivo mostrado arriba ejemplifica los estándares de memoria que Google podría verse forzado a reducir para mantener la rentabilidad de sus próximos lanzamientos.

¿Qué impacto tendrá esto en los nuevos Pixel 11?

El vicepresidente de Google ha sido claro: los nuevos modelos serán más caros. Existe una alta probabilidad de que los modelos Pro reduzcan su capacidad de memoria de 16 GB a 12 GB, alineándose con la tendencia actual de la gama premium, como los Samsung Galaxy S y Fold. Barkat señaló que la empresa ha intentado proteger al consumidor de estas fluctuaciones, pero "la economía ha cambiado de raíz y no somos inmunes".

El objetivo de Google es ajustar los precios y, en algunos casos, reducir la capacidad de memoria para mantener una experiencia de usuario fluida sin disparar los costos a niveles inasumibles para el mercado masivo.

¿Es una crisis exclusiva de Google?

El análisis de Morgan Stanley sugiere un panorama sombrío para el 2027: la industria móvil podría enfrentar un déficit del 12 % en el suministro de memoria, lo que equivaldría a 134 millones de teléfonos que no se podrán fabricar. Esta es una realidad sistémica que afectará a todos los fabricantes, no solo a Google. La subida de precios y el recorte de especificaciones parecen ser la única respuesta viable ante la escasez de componentes estratégicos.

Vía Xataka.