Agilink, una filial del fabricante chino de robots AgiBot, le pidió a Fu Xianghong, maestra del bordado tradicional de Suzhou, que entrenara su mano robótica OmniHand 3 Ultra. La mano aprendió a separar hebras de seda, enhebrar una aguja, tensar la tela en el bastidor y bordar, siguiendo un oficio con más de 2.500 años de historia, informó New Atlas.
Un paso central del bordado de Suzhou es dividir el hilo de seda principal en sus hebras individuales, que son 16 según el video de la empresa. Para lograrlo, un dedo separa las hebras mientras los otros mantienen la tensión. Las yemas tienen que seguir en contacto y dejar que el hilo gire mientras se tuerce con suavidad. Enhebrar y bordar suman exigencias de posición, fuerza y coordinación.
¿Qué especificaciones tiene la OmniHand 3 Ultra?
Agilink no dijo qué modelo exacto aparece en el video, pero se ve idéntico a la OmniHand 3 Ultra-M. Esa versión tiene más o menos el tamaño de una mano humana y pesa 630 gramos. Usa un diseño de accionamiento directo, o sea no hay tendones ni transmisiones intermedias entre el motor y la articulación.
- Sostiene 3 kg de forma estable y levanta hasta 8 kg.
- Abre y cierra en unos 0,3 segundos.
- Repite posiciones con una precisión de cerca de 0,2 mm.
El tacto se apoya en sensores basados en visión dentro de cada yema, que observan la superficie de contacto en busca de cambios mínimos, parecido a una cámara que mira el interior de una almohadilla blanda. Según la empresa, las yemas miden fuerza en tres dimensiones y detectan deformaciones de 0,08 mm. Eso le permite a la mano distinguir un objeto que se resbala de uno que apenas roza. La palma suma un sensor de contacto de 300 puntos.
El cuello de botella de los humanoides
El ejercicio del bordado apunta a un límite real de los robots humanoides. Sin un control fino de la fuerza, una máquina puede ver y moverse, pero no puede actuar sin romper algo o lastimar a alguien. Según New Atlas, las manos con esta destreza pueden pesar en la adopción de humanoides en el hogar, aunque probablemente no hagan falta para la mayoría de los trabajos de fábrica.
El área avanza rápido. La Linker Hand L30 Pro de LinkerBot, por ejemplo, imita la anatomía humana con cinco dedos movidos por tendones, igual que los nuestros. Apunta a velocidad y repetibilidad, es decir, a hacer el mismo movimiento siempre igual, en tareas como apretar tornillos o tomar láminas delgadas. Copiar la anatomía humana hace más pesadas las manos, y LinkerBot reconoce que la fuerza en la yema es modesta.
Las manos LinkerBot montadas en robots humanoides de una empresa llamada Humanoid sorprendieron a New Atlas en una visita reciente a InnoEx en Hong Kong, donde tocaron teclado y percusión en una banda robótica de cuatro integrantes.
Boston Dynamics eligió cuatro dedos
Boston Dynamics tomó otro camino con la mano que acaba de presentar para su robot Atlas, que tiene solo cuatro dedos. Su director de tecnología, Zachary Jackowski, les pidió a miembros de su equipo que se amarraran el meñique y el anular durante un día y contaran cuánto los echaban de menos. La conclusión fue que el meñique no hacía falta, así que salió del diseño. Según la empresa, cada dedo extra suma costo y otra pieza que puede fallar o romperse. Su objetivo es el trabajo pesado de fábrica con herramientas como taladros y soldadoras.
Aristóteles llamó a la mano "la herramienta de las herramientas", y Boston Dynamics se tomó la frase en serio. Su argumento es que la mano robótica de uso general que se imponga lo hará por manejar herramientas con fiabilidad y no por ser deslumbrantemente compleja. Para llegar ahí hay que meter mecánica compacta, sensores táctiles, software de control y cómputo rápido en un solo paquete.
El anuncio de Agilink se distribuyó por PRNewswire.








