Entre el 25 y el 27 de agosto, miembros de UK RAS STEPS se reunieron en el Institute for Safe Autonomy de la Universidad de York para un hackathon de robots micromaze de tres días.

Trabajando en equipos, los participantes tuvieron que diseñar, construir y programar robots autónomos capaces de recorrer una serie de laberintos de dificultad creciente. Cada equipo usó una plataforma robótica a medida basada en Raspberry Pi Pico W, diseñó un chasis cortado a láser, integró motores y sensores, y desarrolló su software de control en MicroPython.

¿Con qué sensores navegaban los robots?

Los participantes tuvieron acceso a sensores ultrasónicos, infrarrojos y de tiempo de vuelo, además de instalaciones de corte láser e impresión 3D. Esa combinación cubre los tres enfoques habituales para medir distancia en robótica de bajo costo, cada uno con sus compromisos: el ultrasónico es barato y tolerante a superficies claras u oscuras pero lento y ruidoso, el infrarrojo responde rápido y se confunde con el color del muro, y el de tiempo de vuelo entrega la medición más limpia a mayor precio por unidad.

Equipos trabajando en sus robots durante el hackathon
Equipos trabajando en sus robots durante el hackathon

El desafío final consideró el desempeño en el laberinto, la evasión de colisiones, el diseño del robot, la calidad del código, el control inalámbrico y cualquier característica innovadora que los equipos hubieran desarrollado. Esa lista de criterios es reveladora: no premia solamente al robot más rápido, sino también a la ingeniería que hay detrás.

¿Qué más incluyó el programa?

El programa contempló además una visita guiada al Institute for Safe Autonomy, sesiones de desarrollo colaborativo, presentaciones finales y demostraciones de los robots.

Demostración de uno de los robots del hackathon
Demostración de uno de los robots del hackathon

Más allá del desafío técnico, el hackathon sirvió para poner a prueba una actividad que podría convertirse en formación continua para personas que recién se acercan a la robótica, o en un programa de divulgación para niños y estudiantes.

El formato es directamente replicable fuera del Reino Unido. La plataforma usada, el Raspberry Pi Pico W, es de las más accesibles del mercado y está disponible en distribuidores de electrónica en Chile y el resto de la región. MicroPython, por su parte, baja de forma considerable la barrera de entrada frente a C o C++ para quienes programan un microcontrolador por primera vez, y el resto del material (chasis cortado a láser, sensores de distancia) sale de cualquier laboratorio universitario o espacio maker con corte láser e impresión 3D.

Los organizadores agradecieron a Rob Woolley, al equipo de la Universidad de York y a todas las personas que participaron y contribuyeron al evento.

Folasayo Ogundipe es profesional de investigación y proyectos en la Universidad de Leeds.