Menos de un mes después de que reportáramos las primeras señales de crecimiento de la flota Robotaxi sin supervisión de Tesla, datos nuevos de Robotaxi Tracker cuentan otra historia. La flota se está achicando.
El número de Robotaxi Tesla sin supervisión activos bajó a 20 vehículos, desde los 25 acumulados que reportamos a fines de abril, y la flota total activa de todas las operaciones de transporte de Tesla colapsó a apenas 34 vehículos.
Los números van en la dirección equivocada
Cuando revisamos el programa Robotaxi a fines de abril, anotamos que la flota sin supervisión había crecido a 25 vehículos acumulados entre Austin, Dallas y Houston. Unos 17 estaban activos en los últimos siete días. Lo llamamos "las primeras señales reales de crecimiento" después de meses de estancamiento.
Nos apuramos.
Los datos más recientes de Robotaxi Tracker muestran que la flota sin supervisión tiene solo 20 vehículos activos (vistos en los últimos siete días): 14 en Austin, 3 en Dallas y 3 en Houston. El gráfico es aún más claro: la flota sin supervisión peakeó a fines de marzo o principios de abril y cae desde entonces.

Austin, ciudad insignia del despliegue, pasó de 19 vehículos sin supervisión a 14 activos en los últimos siete días. Dallas y Houston siguen estancados en 3 cada uno, los mismos números diminutos con los que lanzaron en abril.
El panorama de la flota total es peor
Mirando el total de la operación de transporte de Tesla, que incluye los vehículos con Full Self-Driving supervisado en el Bay Area, el colapso es dramático. Tesla tiene ahora solo 34 vehículos activos en todas las ubicaciones, y solo 20 de ellos sin supervisión.

La flota del Bay Area, que aportaba 107 de los 165 vehículos activos totales que reportamos en abril, cayó a apenas 9. Es un descenso brutal para lo que era el grueso de la operación de Tesla, aunque esos vehículos del Bay Area nunca fueron Robotaxis reales: operaban con conductores de seguridad al volante bajo el permiso de Transportation Charter-Party de California.
Incluso normalizando a 30 días de vehículos activos, el gráfico sigue siendo terrible:

El gráfico cuenta la historia con claridad: la flota total de Tesla peakeó cerca de diciembre 2025 o enero 2026 y desde ahí cae sostenidamente. El pequeño bump de vehículos sin supervisión que reportamos en abril ahora se ve como un blip, no una tendencia.
¿Por qué se achica la flota?
Tesla no explicó por qué bajan los conteos de vehículos activos, pero el culpable más probable es lo que venimos reportando hace meses: el cuello de botella es la seguridad.
Como reportamos en mayo, los "problemas de conveniencia" que aquejan al servicio Robotaxi (tiempos de espera largos, rutas limitadas a calles superficiales, geofences diminutos) son en realidad restricciones de seguridad disfrazadas. Elon Musk mismo le dijo a inversionistas que la validación de seguridad es el factor limitante, y la tasa de choques de Tesla con vehículos sin supervisión se reportó como cuatro veces peor que la de conductores humanos.
Más vehículos significan más millas, y más millas significan más choques. Tesla parece estar retirando vehículos en lugar de sumar, una decisión racional desde el punto de vista de seguridad pero que pone las predicciones de escalamiento de Musk en otra perspectiva.
Musk ha dicho que Tesla está esperando mejoras del rewrite que llegará a los consumidores en FSD v15 antes de escalar la flota Robotaxi de manera agresiva, lo que empuja el cronograma a fines de 2026 o principios de 2027. Mientras tanto, la flota se achica.
Waymo sigue alejándose
Mientras la flota de Tesla se reduce, Waymo sigue expandiéndose. La empresa, respaldada por Alphabet, opera aproximadamente 3.000 robotaxis en múltiples ciudades de Estados Unidos, con cientos de miles de viajes pagados por semana. Waymo está construyendo una nueva planta en Mesa, Arizona, con Magna para producir más de 2.000 vehículos adicionales, y se prepara para lanzar en Atlanta, Miami y Washington D.C. más adelante este año.
Los 20 vehículos activos sin supervisión de Tesla frente a los miles de Waymo, operando en más ciudades, con geofences más amplios y a mayores tasas de utilización, ilustran el abismo entre ambos programas. Tesla no solo está atrás: la brecha se está ensanchando.
Waymo tampoco está libre de tropiezos. Recientemente tuvo que pausar el servicio en autopistas y en algunos mercados por problemas con la detección de calles inundadas.
Análisis: la apuesta sigue siendo FSD v15
A un año completo del programa Robotaxi, Tesla no logra sostener ni siquiera 25 vehículos en circulación. El cuello de botella de seguridad que venimos cubriendo está claramente restringiendo la operación. Agregar más vehículos significaría más choques, y la empresa parece haber elegido achicarse antes que aceptar ese riesgo, que es lo correcto desde una perspectiva de seguridad, pero devastador para el caso de negocio que sostiene la valorización de Tesla.
La apuesta de Musk a que FSD v15 resuelva el problema sigue siendo exactamente eso, una apuesta. Hasta que el software sea dramáticamente mejor, la flota se mantendrá chica y la brecha con Waymo solo crecerá.




