Meta sumó a su brazo de inteligencia artificial a Assured Robot Intelligence (ARI), una startup centrada en construir modelos para resolver "desafíos críticos" en mercados laborales de alto valor mediante robots humanoides. La compañía ya venía trabajando en hardware y software de robótica de forma interna, pero un vocero confirmó a Bloomberg que ARI "aporta una experiencia profunda en cómo diseñar modelos y capacidades de frontera para el control de robots y el autoaprendizaje aplicado a humanoides de cuerpo completo". El monto de la transacción no fue revelado.

¿Qué llevó a Meta a comprar ARI?

En un posteo en X, el cofundador de ARI, Xiaolong Wang, contó que desde el inicio el equipo entendió que cumplir la misión de la empresa exigía "entrenar un agente físico verdaderamente de propósito general". Wang sostiene que ese agente será humanoide y que el escalamiento "vendrá de aprender directamente de la experiencia humana", una tesis que requiere capturar datos masivos de movimiento corporal real, algo que Meta puede ofrecer a través de su flota Quest, sus gafas Ray-Ban Meta y su trabajo previo de Android para robótica.

Wang, junto a sus cofundadores Xuxin Cheng y Lerrel Pinto, se incorporan a Meta Superintelligence Labs. Pinto, además, había cofundado Fauna Robotics y abandonó esa firma el año pasado, antes de que fuera adquirida por Amazon para su propio proyecto humanoide. Es decir, en menos de doce meses, dos de los equipos académicos más activos en aprendizaje de manipulación robótica terminaron absorbidos por gigantes del cloud.

¿Qué cambia respecto al plan original de Meta?

El CTO Andrew Bosworth había declarado en 2025 que la compañía aspiraba a generar software licenciable a otros fabricantes, una jugada explícitamente comparada con lo que Google hace con Android. "El software es el cuello de botella", explicó entonces. La hoja de ruta original arrancaba con manos diestras y avanzaba progresivamente hacia el resto del cuerpo. La compra de ARI acorta ese camino, porque incorpora un equipo que ya investiga whole-body humanoid control, es decir, coordinar piernas, torso y brazos como una unidad y no como módulos separados.

El mapa competitivo en humanoides 2026

Más allá de Meta y Amazon, Tesla viene trabajando en humanoides desde hace varios años. La automotriz decidió detener la producción de los Model S y X a comienzos de este año y reconvertir esa capacidad de la planta de Fremont para fabricar Optimus. La movida deja un cuadro de tres frentes con estrategias distintas:

  • Tesla apuesta por hardware propio y manufactura vertical (Optimus en Fremont).
  • Amazon absorbe Fauna Robotics y la mantiene como brazo aplicado al ecosistema logístico.
  • Meta se posiciona como proveedor de software, replicando la jugada de Android, con ARI como acelerador.

A esto se suma que Figure y 1X están escalando producción industrial este mismo trimestre, mientras Unitree empuja desde China con humanoides de bajo costo (USD 16.000 por la línea G1 en su versión 2026). El sector pasó de cinco compañías serias en 2023 a más de quince con producción comprometida para 2026.

Lectura LATAM: ¿cuándo se ve esto en Chile?

Para integradores y centros de I+D en Chile, la consolidación significa dos cosas. Primero, que el stack de software para humanoides quedará concentrado en pocas plataformas, con licencias probablemente atadas al hardware certificado de cada fabricante. Segundo, que el camino realista para experimentar localmente sigue siendo combinar plataformas educativas (Unitree Go2, Boston Dynamics Spot en programas universitarios) con frameworks abiertos como ROS 2 Jazzy y MoveIt 2, que no dependen del modelo cerrado de Meta. La compra ratifica que el "Android de la robótica" no será gratis.