Las propiedades emergentes incluyen fenómenos como las murmuraciones de estorninos, que no pueden predecirse observando un solo pájaro; el clima, que no puede predecirse mirando unas pocas moléculas de aire; o la consciencia, que no puede predecirse examinando una neurona. Del mismo modo, al incorporar una nueva herramienta a un flujo de trabajo creativo, también pueden aparecer propiedades emergentes inesperadas. Un grupo de la Universidad de Chicago desarrolló una herramienta robótica de dibujo y varios artistas descubrieron formas únicas de utilizarla.

El bolígrafo robótico usa un par de tendones para extender el extremo activo una distancia determinada. A partir de ahí, emplea un conjunto de servos que pueden programarse para girar siguiendo una trayectoria definida, realizando movimientos repetitivos mientras el artista ejecuta desplazamientos más amplios sobre el papel. Concebido originalmente para sombreado, los movimientos preestablecidos consistían en pequeños círculos o pasadas de vaivén simples; pero con control total sobre el comportamiento del bolígrafo, el artista puede redirigir su atención hacia otras tareas dentro del proceso creativo.

Se realizó un estudio con diez participantes que demostró cómo los artistas descubrían formas novedosas de usar este tipo de herramienta. Varios reportaron que dibujar con penPal es casi como trabajar en compañía de otra persona.