El centro europeo de investigación en semiconductores Imec anunció que extiende las lecciones aprendidas en su Automotive Chiplet Program (ACP) hacia un nuevo Autonomous Edge Chiplet Program (AECP). El reconocimiento detrás del anuncio es concreto: los mismos bloques fundacionales de HPC (High Performance Computing) pueden servir a un horizonte más amplio de sistemas autónomos compute-intensive.
Al ampliar el mercado direccionable y minimizar los esfuerzos de re-desarrollo, el enfoque habilita mayor reutilización de tecnología y acelera la adopción a lo largo del ecosistema, tanto para proveedores de chiplets como para integradores de sistemas.
¿Qué cambia con AECP?

Con AECP el sector automotor pasa a ser parte de un tejido computacional más amplio, alineando requerimientos técnicos entre dominios, distribuyendo costos de desarrollo y habilitando un ecosistema capaz de sostener compute de alta performance en el edge.
Expandir el Automotive Chiplet Program al Autonomous Edge Chiplet Program apunta a establecer un ecosistema edge HPC que pueda escalar entre dominios (automóvil, drones autónomos, robots industriales, cobots, cámaras de inspección con inferencia local) sin que cada industria tenga que reinventar el silicio.
La arquitectura del programa

Sobre las bases de I+D, principios de interoperabilidad y alineamiento de ecosistema establecidas dentro del ACP, el AECP extiende esos esfuerzos a nuevos dominios, permitiendo que los chiplets y las arquitecturas de sistema puedan reutilizarse, combinarse y validarse en un conjunto más amplio de aplicaciones autónomas.
El enfoque es simple. En el núcleo del AECP hay una base autónoma compartida desarrollada por Imec, que provee una fundación común para arquitectura, interoperabilidad e integración de sistemas.
Sobre esa base, las aplicaciones específicas por sector pueden desarrollarse en forma de chiplets, permitiendo soluciones a medida por industria mientras se mantiene una fundación consistente y reutilizable. En este modelo, los requisitos exigentes y el contexto de despliegue a gran escala del automotor siguen siendo la fuerza motriz. Pero se abre la posibilidad de reuso cross-domain, innovación acelerada y despliegue escalable en las aplicaciones específicas construidas sobre esa base.
¿Por qué chiplets y por qué ahora?
Los chiplets, pequeños dies especializados que se integran en un mismo package mediante interconexiones estándar como UCIe, ya son el consenso técnico para computación de vanguardia: AMD, Intel, NVIDIA y Apple los usan para lograr densidades de transistores y anchos de banda que un solo die monolítico no puede sostener económicamente. Reutilizar el mismo bloque de compute o de aceleración IA entre un chip para auto autónomo y uno para robot móvil abarata cada NRE (non-recurring engineering) en decenas de millones de dólares.
AECP no es solo una extensión de ACP, sino el siguiente paso hacia una fundación compartida de computación edge, capaz de habilitar la siguiente generación de sistemas autónomos construidos sobre bloques comunes y escalables.
¿Qué implica para el ecosistema LatAm?
Chile y Latinoamérica no fabrican silicio a nivel de chiplet, pero sí integran sistemas donde estos aparecen: kits Jetson de NVIDIA para robótica académica, PLCs con aceleradores IA para minería y agricultura de precisión, sistemas de visión industrial en salmoneras. Un ecosistema Imec que estandariza chiplets edge implica precios de referencia más bajos y más opciones de sourcing a mediano plazo. Los universitarios que hoy compran una Jetson Orin Nano por sobre CLP 340.000 podrían acceder a alternativas equivalentes de proveedores no-NVIDIA en 2028-2029 si la iniciativa gana tracción con integradores europeos y asiáticos.




