China está redactando un plan para gastar 2 billones de yuanes (USD 295.000 millones) en cinco años en una red nacional de centros de datos de IA. El objetivo declarado es que al menos el 80% de la tecnología subyacente, incluidos los chips, provenga de proveedores domésticos como Huawei, según un reporte de Bloomberg citando fuentes con conocimiento de las conversaciones.
La Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC) es la responsable del blueprint de esta red. Las operadoras estatales China Mobile y China Telecom operarán la mayoría de las instalaciones y las conectarán en una sola grilla de cómputo hacia 2028. El financiamiento se apoyará fuerte en deuda soberana y bonos especiales de muy largo plazo. Si se suman las mejoras al sistema eléctrico, el requerimiento total de capital podría superar los 5 billones de yuanes, dijeron las fuentes.
El cuello de botella no es el dinero, son los chips

Financiar la construcción es la parte fácil; llenarla con aceleradores domésticos es otra historia. El requisito del 80% local efectivamente excluye a Nvidia y AMD, así que China queda topeada por la cantidad física de chips que SMIC pueda producir. El nodo más avanzado y estable de la foundry sigue siendo su proceso N+2, aproximadamente equivalente al 7nm de TSMC, y actualmente corre por encima del 93% de utilización, dejando poco margen mientras cada fabricante chino certificado por el gobierno compite por las mismas posiciones de oblea.
Otro punto crítico es la memoria de alto ancho de banda (HBM). La oferta doméstica está fuertemente limitada y restringe cuántos aceleradores de clase Ascend puede ensamblar Huawei. Solo en 2025, Huawei despachó alrededor de 812.000 chips y proyecta ingresos por procesadores de USD 12.000 millones para 2026, un ritmo que su propia cadena de suministro ha tenido problemas para sostener.
Las proyecciones independientes estiman que los proveedores domésticos chinos cubrirán apenas 76% de la demanda local de chips de IA hacia 2030, incluso cuando ese mercado crezca hacia los USD 67.000 millones.
Cronología de las restricciones a silicon extranjero

Beijing endureció en serie sus controles sobre chips foráneos:
- Agosto 2025: introduce el requisito de que los centros de datos compren al menos 50% de chips locales.
- Noviembre 2025: los proyectos con financiamiento estatal quedan completamente prohibidos de comprar aceleradores extranjeros.
- Obras con menos del 30% de avance reciben la orden de remover componentes de Nvidia, AMD e Intel.
- 2026: el nuevo borrador apunta a 80% de tecnología local en toda la red nacional, incluido el silicon.
¿Puede el hardware doméstico aguantar cargas pesadas?
La propia industria china ha cuestionado si el hardware nacional puede mantener el ritmo. El co-CEO de SMIC, Zhao Haijun, advirtió que la prisa por sumar capacidad arriesga dejar centros de datos ociosos, comparándolo con construir autopistas antes de que haya tráfico. Ejecutivos chinos del sector de chips han admitido por separado que el país está entre 5 y 10 años atrás del estado del arte en silicon para centros de datos de IA.
El caso DeepSeek es ilustrativo. Cuando la empresa fue empujada hacia hardware de Huawei para entrenar modelos, terminó volviendo a hardware Nvidia. La lectura es que los componentes domésticos todavía pelean con las cargas de entrenamiento más pesadas, aunque puedan rendir aceptablemente en inferencia.
| Métrica | Estado actual | Meta 2028 | Brecha |
|---|---|---|---|
| Capital comprometido | n/d | USD 295.000M (chips) + USD 700.000M (eléctrico) | financiamiento por bonos soberanos |
| Chips domésticos en datacenters | <50% | 80% mínimo | requiere capacidad fab nueva |
| Nodo SMIC más avanzado | N+2 (~7nm equivalente) | 5nm equivalente | 3-5 años de proceso |
| Utilización SMIC | 93% | requiere expansión | sin holgura |
| Cobertura demanda doméstica IA (2030) | proyectada 76% | 100% en datacenters estatales | 24 puntos faltantes |
¿Qué señales hay para el resto del mercado global?
El impacto para fabricantes occidentales es directo: Nvidia, AMD e Intel pierden acceso a uno de los mercados de centros de datos de IA con mayor crecimiento del mundo. Para el mercado consumer chileno, la consecuencia indirecta es la presión sobre HBM y módulos DRAM, que ya está reflejándose en aumentos de 8-12% en SSDs y módulos DDR5 según importadores locales. Cada acelerador chino que se construye doméstico consume capacidad de fundición y de HBM que de otra forma habría aliviado la oferta global.
Para integradores y makers en LatAm que dependen de SBCs y módulos de cómputo importados, el plan chino refuerza la tendencia a precios más altos durante los próximos 2-3 años. Una Raspberry Pi 5 que en 2024 costaba USD 75 hoy se cotiza en CLP 85.000 en distribuidores chilenos con stock, casi USD 95 con tipo de cambio actual. Esa subida no se debe solo a la cadena de Pi, sino al efecto cascada de la demanda industrial de cómputo que China y Estados Unidos están absorbiendo. El plan quinquenal chino, si se ejecuta cerca de lo proyectado, profundiza esa tensión.
Plazo 2028: muy ambicioso, con margen para revisarse
El reloj corre rápido. La meta de tener una grilla unificada de cómputo nacional con 80% de hardware local para 2028 implica que SMIC, Huawei y los proveedores domésticos de HBM tienen que más que duplicar su capacidad combinada en menos de tres años. La historia reciente de fabricación de semiconductores en China sugiere que ese ritmo es alcanzable solo a costa de calidad o de subsidios masivos. Si Beijing sostiene el esfuerzo, lo más probable es que el plazo se mantenga formalmente pero con metas intermedias relajadas: 60-65% de chips locales para 2028, llegando al 80% más cerca de 2030.




