El Mac Studio encontró un uso nuevo. Durante años pareció excesivo para casi cualquier persona, sin importar a qué se dedicara, pero la IA local cambió el cálculo.
Hoy un computador con más de 64 GB de RAM y mucha potencia de GPU tiene a mano un catálogo entero de herramientas de IA que corren en el propio equipo. Con un Mac Studio se puede montar un framework de agentes completo, generar video de alta gama sin salir del equipo o correr los modelos de lenguaje (LLM) más recientes. Así lo plantea Luke Larsen en su reseña para Wired del modelo con M5 Ultra, la versión más cara de la línea.
A favor, según Wired, están los modelos de IA de nivel avanzado sobre el escritorio, un rendimiento en IA y juegos que ningún Mac había tenido, un tamaño chico para esa potencia, muchos puertos y soporte para cuatro monitores 5K. En contra, que se calienta mucho, que en GPU todavía no compite con Nvidia y que hay equipos de IA más baratos.
El equipo por fuera
Mide más o menos lo mismo de alto que un tazón de café, sobre una base cuadrada de 7 pulgadas (unos 18 cm). Larsen apuesta a que la mayoría nunca ha visto uno en persona y que sorprende lo grande que es.
Es el único Mac que conserva puertos USB-A, y trae dos. Se suman cuatro puertos Thunderbolt 5, Ethernet, HDMI y conector de audífonos. Con los Thunderbolt y el HDMI admite hasta cuatro pantallas 5K externas a 120 Hz. Frente al Mac Mini, el Studio cambia el conector de audífonos frontal por una ranura de tarjeta SD completa, algo que agradecerán fotógrafos y videógrafos.
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Viene en un solo color. Larsen habría querido un negro espacial.
¿Cuánto cuesta y qué cambia entre versiones?
Hay dos versiones. El modelo con M5 Max parte en 2.499 dólares, con 36 GB de memoria y 512 GB de almacenamiento. Es la configuración razonable, pensada para creadores de contenido, desarrolladores de juegos y profesionales de medios. Rinde lo mismo que el MacBook Pro con M5 Max y cuesta bastante menos, con una diferencia de 1.250 dólares en configuraciones parecidas. Además, Apple ofrece más opciones de almacenamiento y memoria en el Studio que en el MacBook Pro.
Wired no probó ese. La unidad que recibió fue la de 11.000 dólares, con M5 Ultra y la memoria unificada al máximo de 256 GB, y ni siquiera es la configuración más cara que se puede comprar. El M5 Ultra es el chip individual de mayor rendimiento que ha hecho Apple y el primero con cuatro dies. Une dos M5 Max mediante una interconexión de alta velocidad y suma 36 núcleos de CPU. Larsen lo compara con el Studio Display XDR de 3.299 dólares por lo acotado de su público.
En cualquier configuración, lo fuerte del Mac Studio es su cantidad de núcleos de GPU y de memoria unificada. Se puede pedir con 36 a 256 GB de memoria (en octubre llega un modelo de 512 GB) y hasta 80 núcleos de GPU. Según Larsen, solo los entusiastas y desarrolladores de IA necesitan más de 64 GB. Para ellos el M5 Ultra trae una novedad. Ya se podía configurar el Studio con 256 GB, pero ahora esa memoria viene con un rendimiento de GPU que Apple no había ofrecido.
El M5 Ultra tiene el doble de núcleos de GPU que el M5 Max, la misma cantidad que el M3 Ultra anterior. Pasar de M5 Pro a M5 Max es una mejora más modesta y centrada en la GPU, y el Ultra va bastante más allá. Dos generaciones de mejoras subieron el rendimiento de cada núcleo en juegos y en IA, y cada núcleo de GPU incluye ahora un acelerador neuronal, una función de toda la familia M5 que acelera las cargas de IA.
Benchmarks y juegos
En algunos casos el Ultra de verdad duplica al Max. Las pruebas de un solo núcleo casi no muestran diferencia, pero el doble de núcleos de CPU le permite superar en 51% al M5 Max en Cinebench 2026. La comparación se hizo contra un MacBook Pro de 16 pulgadas con CPU de 18 núcleos, GPU de 40 núcleos y 48 GB de memoria. En GPU la escala es menor, 32% más rápido que el M5 Max. En 3DMark Steel Nomad, el estándar de la industria, el M5 Ultra sacó un puntaje 41% superior.
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Donde más impresiona es en juegos reales. Corre Cyberpunk 2077 a 160 cuadros por segundo con el M5 Ultra, 61% más rápido que con el M5 Max, a 2560 x 1400 en el preajuste Ultra. Incluso lo corre en 4K nativo a 53 fps con ese mismo preajuste, aunque Larsen se quedó con 1440p. No es un PC con RTX 5090, pero es lo más cerca que ha estado un Mac.
¿Cómo rinde con IA local?
Nadie compra un Mac Studio para jugar, y la prueba que más le interesaba a Wired era la IA dentro del equipo. Además de la cantidad de memoria, el M5 Ultra le gana al M3 Ultra en ancho de banda (Apple se saltó el M4 Ultra). Son 1,2 TB por segundo contra 89 GB por segundo, un dato que pesa mucho al correr modelos en local.
Larsen armó una tarea simple de agentes en LM Bionic para resumir una docena de archivos locales, con un Qwen 3.5 de 9.000 millones de parámetros. El Studio la terminó en 2 minutos. El MacBook Pro con M5 Max tardó casi 10.
Después cargó la versión de 122.000 millones de parámetros de Qwen 3.5, y la velocidad lo sorprendió. Se sentía como usar un LLM de nivel avanzado en el propio computador, sin conexión y sin pasar por la nube. Al ser local, además, el modelo tiene acceso a la máquina. Con ese modelo más grande la misma tarea de agentes terminó en menos de 2 minutos, con resultados más precisos y útiles.
En Draw Things probó generación de imagen y video en el equipo para ver qué hace una GPU de 80 núcleos. Con el modelo MiniMax H3 tardó más de 11 minutos en generar un video de 15 segundos. Falta mucho para que eso sea una alternativa a la nube o a una GPU dedicada como una RTX 5090 o una 5080. Pagar esta cantidad para correr IA en local es un nicho, reconoce Larsen, aunque las capacidades del equipo deberían crecer a medida que los modelos se vuelvan más eficientes.
En esas pruebas de IA el Mac Studio se calentó bastante a plena carga. No conviene tocarlo ni poner nada encima, y hay que dejarle espacio atrás porque bota mucho aire caliente por las rejillas. Los ventiladores pueden sonar fuerte, aunque, como en todos los Mac recientes, tardan un par de minutos en acelerar. Los puertos frontales se mantienen fríos gracias a las rejillas del sistema térmico, ubicadas justo debajo del equipo.
La competencia
Los mini PC con Windows suelen usar chips de notebook y en general no admiten más de 64 GB de RAM. Ahí el Mac Studio con M5 Ultra no tiene rival, y desde esa óptica se justifica su precio. Si se suma la opción de 512 GB que viene y la posibilidad de conectar cuatro Mac Studio para usarlos como un solo computador, queda un equipo muy de nicho y sin competencia directa.
El M5 Max básico sí tiene rivales. Por 2.399 dólares se consigue un Geekom A9 Mega Mini PC con 64 GB de RAM, 1 TB de almacenamiento y el nuevo Ryzen AI Max+ 388 de AMD. Es más memoria y más almacenamiento por menos plata, y ese chip de AMD también usa memoria unificada, como Apple Silicon, algo clave para la IA local. Wired espera probar el Geekom A9 para compararlos.
Vienen más competidores. Los superchips RTX Spark de Nvidia son el principal rival en camino, con hasta 128 GB de memoria unificada en notebooks y mini PC. No llegan a los 256 GB del Mac Studio, pero le darán pelea del lado de Windows y Linux.




