SpaceX quiere multiplicar por más de cinco su capacidad de cómputo antes de que termine 2027 y cerrar ese año por sobre los dos gigavatios de potencia instalada, según declaró Elon Musk. Todo el despliegue correrá sobre chips de Nvidia.

Musk entregó la meta durante la conferencia de resultados del segundo trimestre de SpaceX. Hacia fines de 2027, dijo, la capacidad estará más cerca de los diez gigavatios que de los cinco. Hoy la compañía opera 1,4 gigavatios, de acuerdo con su reporte trimestral.

¿Cuántas GPUs Rubin necesita realmente SpaceX?

La empresa planea construir sobre Vera Rubin, la próxima plataforma de Nvidia, que Musk calificó como la mejor arquitectura disponible. Los clústeres Colossus actuales funcionan con sistemas H100, GB200 y GB300.

Los documentos de salida a bolsa de SpaceX cifran el despliegue actual y proyectado de Colossus en cerca de 100.000 procesadores H100, 110.000 GB200 y 110.000 GB300, más al menos 220.000 unidades GB300 adicionales ya planificadas. Son unas 540.000 GPUs en total.

Con la nueva meta de capacidad, la aritmética supera con holgura el millón de GPUs Rubin. Si toda la expansión usara Vera Rubin, la cifra podría exceder los dos millones, es decir, cerca de 3,7 veces el parque que la compañía tiene instalado y comprometido hoy. SpaceX no ha precisado qué porcentaje del despliegue será efectivamente Rubin.

xAI, la compañía de inteligencia artificial de Musk, se fusionó con SpaceX en febrero de 2026 mediante una operación financiada mayoritariamente con acciones. La transacción valoró SpaceX en 1 billón de dólares y xAI en 250.000 millones, para un total combinado de 1,25 billones. A largo plazo, Musk quiere operar centros de datos en órbita.

¿De dónde vienen los ingresos del segmento de IA?

El segmento de IA de SpaceX, que incluye a xAI y a X, registró 2.560 millones de dólares en ingresos durante el segundo trimestre de 2026, junto con una pérdida operacional de 1.260 millones. En el primer trimestre, esa misma área había perdido 2.470 millones sobre apenas 818 millones de ingresos. En el primer semestre de 2026, las pérdidas operacionales del segmento suman 3.730 millones.

El salto de ingresos, más del triple respecto del trimestre anterior, no vino de Grok. Vino de nuevos contratos de nube que arriendan a terceros la capacidad de cómputo de Colossus. Un único cliente de IA no identificado explicó cerca de 1.520 millones de dólares de esa cifra, alrededor del 59% de todo lo que facturó el segmento. Ese cliente sería Anthropic, según The Decoder.

Cómo se compara con el resto de la industria

Los competidores reparten su cómputo entre varios proveedores. Anthropic entrena y opera Claude sobre AWS Trainium, GPUs de Nvidia y TPUs de Google. La siguiente tabla ordena las capacidades anunciadas por los tres actores, un cruce que la fuente original no presenta de forma consolidada.

CompañíaCapacidad anunciadaProveedores de silicio
SpaceX (Colossus)1,4 GW hoy, meta cercana a 10 GW a fines de 2027Nvidia en exclusiva
Anthropichasta 5 GW adicionales en AWS, más unos 3,5 GW en TPUAWS Trainium y Graviton, Nvidia, Google
OpenAI6 GW con AMD, al menos 10 GW con Nvidia, unos 2 GW en AWSAMD, Nvidia, AWS Trainium

La diferencia de fondo no es solo de escala. SpaceX es la única de las tres que concentra toda su hoja de ruta en un solo fabricante de chips, mientras Anthropic y OpenAI diversifican entre tres arquitecturas distintas.

Qué implica para la región

Para operadores e integradores de América Latina, el dato relevante no es el gasto sino la fila de espera. Cada gigavatio comprometido por estos tres actores se traduce en capacidad de fabricación de GPUs, memoria de alto ancho de banda y equipamiento eléctrico que queda reservada por años. Los proyectos regionales de centros de datos compiten por el mismo inventario, y esa presión se venía notando desde el alza sostenida en los precios de memoria.

El plazo también importa. La meta de Musk se mide en menos de 24 meses, un horizonte en que la restricción real deja de ser el capital y pasa a ser la conexión eléctrica: pasar de 1,4 a 10 gigavatios exige contratos de suministro comparables a los de una red nacional mediana.